El evento LEP4 de Bayer ya está desregulado en Argentina y apunta al control del gusano cogollero.
La apertura de China para el maíz argentino volvió especialmente relevante la coordinación de las aprobaciones biotecnológicas entre Argentina y sus mercados de exportación. Bayer tiene pendiente en ese país la autorización de LEP4, un nuevo evento biotecnológico destinado al control del gusano cogollero.
Federico Garat, líder de Relaciones con la Industria para el negocio de Crop Science Cono Sur de Bayer y presidente de CASAFE, explicó que LEP4 ya está desregulado en Argentina y cumplió los procesos necesarios para estar comercialmente disponible. La aprobación china es el paso que resta para avanzar sin generar dificultades en el comercio exterior.
“Lo que no queremos es que se produzcan asincronías entre el momento en que una tecnología está disponible y desregulada en Argentina y el momento en que recibe la aprobación en un mercado de destino”, señaló.

Garat participó del panel agroindustrial de China Day Salta 2026, donde el maíz ocupó buena parte de la discusión. Recordó que la cadena trabajó durante cinco o seis años en los procesos sanitarios y fitosanitarios necesarios para ingresar al mercado chino.
El resultado comenzó a verse con los primeros embarques. Según se indicó en el panel, Argentina llegó a representar cerca del 30 % del maíz importado por China durante el primer año de operaciones. Ese nuevo escenario hace que las decisiones regulatorias del país asiático tengan una incidencia directa sobre la incorporación de tecnologías en Argentina.
“Hoy LEP4 está disponible y desregulado en Argentina, pero necesitamos completar el proceso de aprobación en China para no retrasar la llegada de las últimas herramientas disponibles a los productores agropecuarios”, afirmó.
Control del cogollero
LEP4 representa una nueva generación de biotecnología para el control de Spodoptera, grupo al que pertenece el gusano cogollero, una de las plagas más importantes para la producción de maíz en Argentina y Brasil. Garat sostuvo que la tecnología permitirá mejorar el control de estos insectos y que su disponibilidad forma parte de una estrategia orientada a aumentar la productividad.
“La biotecnología es una herramienta fundamental para el proceso en el que está hoy la producción argentina. El foco tiene que estar puesto en la productividad y la biotecnología es indispensable para que el productor pueda aumentarla y ser cada vez más eficiente”, explicó.
Para Bayer, el desafío es que las innovaciones puedan llegar al productor sin que los tiempos regulatorios de los países compradores se conviertan en una limitante. La aprobación de un evento no depende solamente de la Argentina. Cada país mantiene sus propios procedimientos y requisitos, algo especialmente importante cuando se trata de destinos de gran escala como China.
Trabajo conjunto
El proceso involucra a las empresas, las cámaras sectoriales y distintos organismos públicos. Garat mencionó el trabajo que se realiza con Cancillería y con la Secretaría de Agricultura para acompañar las gestiones ante las autoridades chinas.
Argentina y China mantienen desde hace años mecanismos de cooperación y reuniones bilaterales. Durante 2025 se realizó un encuentro en China y está prevista una nueva reunión para noviembre, instancia en la que distintos sectores buscan avanzar sobre temas pendientes de la agenda comercial y regulatoria.
“Estamos trabajando desde múltiples cámaras y asociaciones, y también junto con el Gobierno, para que esas relaciones de largo plazo que siempre escuchamos que hay que construir con China puedan cumplir con los tiempos necesarios de ambas partes”, señaló Garat.
Para el ejecutivo, la discusión sobre LEP4 forma parte de un desafío más amplio. El crecimiento de la producción argentina y la apertura de nuevos mercados requieren que la innovación tecnológica y las aprobaciones comerciales avancen de manera coordinada.
Con China ya incorporado como comprador de maíz argentino, esa coordinación será determinante para que nuevas herramientas puedan llegar al lote sin comprometer uno de los mercados que más tiempo demandó abrir.
Por: Belisario Saravia Olmos, El Tribuno Campo. editor.
Fuente: El Tribuno Campo.



