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INTA Yuto fortalece el manejo del palto con la experiencia productiva de Perú

Productores y técnicos participaron de una jornada sobre manejo integral del cultivo, con aportes de la experiencia peruana y recorridas por fincas de Jujuy. 

Con una nutrida concurrencia de productores locales y visitantes provenientes de Bolivia, Tucumán y Buenos Aires, se realizó en la Estación Experimental de Cultivos Tropicales del INTA Yuto la jornada técnica “Manejo integral del huerto de palto para una alta productividad”, enfocada en profundizar conocimientos y herramientas para acompañar el desarrollo de este cultivo en el norte argentino.

La actividad formó parte de una gira técnica que comenzó con una capacitación en Tucumán, continuó con visitas a productores del Valle de los Pericos, en Jujuy, y posteriormente tuvo como sede al INTA Yuto. El recorrido concluyó nuevamente en Tucumán, con visitas a fincas de productores y viveros.

La jornada fue posible a partir del aporte de ARGENINTA, HAZERA, INTA Yuto, el Ministerio de Desarrollo Económico y Producción del Gobierno de Jujuy y Mariano Winograd, especialista en frutales.

El principal disertante fue el ingeniero agrónomo Carlos Meléndez Müller, especialista peruano y consultor internacional en palto, quien compartió parte de la experiencia acumulada por Perú durante más de tres décadas de crecimiento de esta actividad.

Meléndez Müller explicó que Perú comenzó a desarrollar sus plantaciones comerciales de palto durante la década de 1990 y actualmente cuenta con más de 70 mil hectáreas. Ese crecimiento, señaló, estuvo acompañado por un largo proceso de aprendizaje, con ensayos, errores y ajustes sucesivos que permitieron elevar los niveles de productividad, mejorar las prácticas de manejo y consolidar al país entre los principales productores mundiales del cultivo.

Para el especialista, Argentina deberá recorrer también un proceso de aprendizaje y adaptación para consolidar su producción. Consideró que, en una primera etapa, el esfuerzo debería concentrarse especialmente en el mercado interno, al que definió como un destino con posibilidades de crecimiento.

Durante la capacitación se analizaron diferentes aspectos vinculados con la producción de plantas, entre ellos la selección de porta-injertos, la altura adecuada para realizar los injertos, el manejo de las plantas en vivero y la elección de los sustratos.

En la etapa de implantación y desarrollo del cultivo a campo, los especialistas abordaron cuestiones relacionadas con la nutrición, la formación de las plantas y el análisis de los nutrientes presentes tanto en el suelo como en el agua. Estos componentes fueron planteados como parte de un manejo integral destinado a acompañar el crecimiento del palto y generar mejores condiciones para alcanzar una mayor productividad.

Más información a campo

La actividad incluyó recorridas por las fincas La Iguana, Santa Rita y Abuelo Arjona, donde Meléndez Müller remarcó la necesidad de fortalecer la investigación y el desarrollo del cultivo a través de una mayor medición y registro de información directamente en los establecimientos productivos.

Entre los parámetros que consideró necesario evaluar mencionó el crecimiento de los brotes y las raíces, la humedad, la caída de flores y frutos y otras variables que permitan comprender con mayor precisión la respuesta de las plantas. También señaló la conveniencia de incorporar más estaciones meteorológicas para disponer de información climática representativa de las diferentes zonas productivas.

El objetivo, explicó, es construir una base de datos que permita conocer mejor el comportamiento del cultivo bajo las condiciones locales y utilizar esa información para orientar las decisiones de manejo. La generación de datos propios cobra especial importancia debido a las diferencias que existen entre las zonas productoras y a la necesidad de ajustar las tecnologías a cada ambiente.

Meléndez Müller recomendó además que las nuevas técnicas, productos o estrategias de manejo sean evaluados de manera progresiva. Planteó comenzar las pruebas sobre pequeñas superficies y ampliar posteriormente su utilización únicamente cuando los resultados obtenidos permitan justificar esa decisión.

El especialista también destacó la necesidad de continuar evaluando alternativas relacionadas con la protección de las plantas, la regulación de la nutrición y el cuidado del agua, especialmente frente a un escenario de cambios en las condiciones climáticas que puede modificar el comportamiento de los cultivos.

Uno de los ejes centrales del intercambio estuvo precisamente en cómo aprovechar la experiencia peruana sin trasladarla de manera directa a las condiciones argentinas. Si bien existen diferencias de ambiente, suelo, clima y sistemas de producción, los conocimientos generados durante años en otros países pueden aportar antecedentes valiosos para orientar la investigación, reducir errores y mejorar la toma de decisiones en las regiones productoras del país.

Adaptar el manejo

Ceferino Flores destacó, por su parte, la importancia de que el crecimiento de la superficie cultivada con palto sea acompañado por mejoras en el manejo productivo. El objetivo es alcanzar buenos rendimientos y calidad de fruta y, al mismo tiempo, generar mejores condiciones para su comercialización.

Flores hizo especial referencia a la alternancia productiva característica del palto, que puede presentar años de mayor producción seguidos por campañas de menor carga. Frente a este comportamiento, remarcó la necesidad de trabajar sobre prácticas de manejo como la fertilización y la poda para buscar una producción más equilibrada.

También se refirió a la variedad Hass y a sus posibilidades comerciales, además de señalar la importancia de profundizar el conocimiento sobre los efectos del estrés térmico en las plantas, particularmente durante etapas sensibles como la floración y el cuajado de los frutos.

El manejo del agua fue otro de los aspectos destacados durante la jornada. Según explicó Flores, el palto necesita un suministro abundante y constante, pero evitando los excesos. Una adecuada disponibilidad hídrica debe acompañar las distintas etapas de desarrollo de la planta y contribuir a generar mejores condiciones durante el cuajado y crecimiento de los frutos.

La elección del lugar donde se instalará el cultivo también resulta determinante. Flores explicó que el palto requiere condiciones microclimáticas específicas y que, por lo tanto, no puede implantarse indistintamente en cualquier zona.

En este sentido, mencionó áreas como los pedemontes de Palma Sola y Yuto, además de El Carmen, donde la evaluación previa de las condiciones ambientales resulta necesaria para determinar la aptitud de cada sitio.

Entre los factores que deben considerarse se encuentran las temperaturas, el riesgo de heladas y las características del suelo. Particularmente importante resulta su profundidad, ya que condiciona el desarrollo de las raíces y, en consecuencia, la capacidad de la planta para sostener un crecimiento adecuado.

La jornada desarrollada en INTA Yuto permitió así combinar la experiencia acumulada por uno de los países que más avanzó en el cultivo del palto con el conocimiento de productores y técnicos que trabajan en las condiciones del norte argentino. El desafío planteado es generar información local, evaluar tecnologías de manera gradual y ajustar el manejo a las características específicas de cada ambiente productivo.