Inicio Agricultura Trigo: postemergencia de malezas, una etapa clave para completar el control

Trigo: postemergencia de malezas, una etapa clave para completar el control

Raigrás, avena negra y crucíferas presentan resistencia múltiple en numerosos lotes trigueros. Dos especialistas analizan el aporte de Batalium Pro, el nuevo herbicida de UPL que combina tres modos de acción.

En los lotes de trigo, un grupo de malezas concentra buena parte de las dificultades que enfrentan productores y asesores. Entre ellas se destacan el raigrás, la avena negra y las crucíferas, como el nabo y la mostaza.

Aunque no se trata de problemas nuevos, su incidencia se agravó con el paso de los años. Estas malezas emergen durante el barbecho, acompañan al cultivo a lo largo de su ciclo y, en una cantidad creciente de lotes, presentan resistencia a herbicidas utilizados tradicionalmente para controlarlas.

Frente a este escenario, UPL Argentina incorporó Batalium Pro, un herbicida postemergente diseñado para actuar simultáneamente sobre raigrás, avena negra y crucíferas, incluidas las emergencias secundarias que compiten con el trigo durante el otoño y el invierno.

El producto combina tres ingredientes activos con diferentes modos de acción. Según la compañía, esta formulación amplía el espectro de control y contribuye a retrasar la aparición de nuevas resistencias, un aspecto central ante el avance de poblaciones con resistencia múltiple.

Una estrategia integral

Ramón Gigón, consultor especialista en malezas, identifica a estas tres especies como uno de los principales problemas del cultivo. Según explicó, se trata de malezas muy competitivas que pueden emerger desde el barbecho y permanecer durante todo el ciclo del trigo, disputándole agua, luz y nutrientes.

Para el especialista, el manejo no puede resolverse mediante una única intervención.

“Necesitamos un muy buen control en barbecho, con un muy buen preemergente, pero estamos viendo que también necesitamos un buen postemergente para terminar el control y evitar la resistencia a los preemergentes”, señaló.

En esa instancia, Gigón ubicó el aporte de la nueva herramienta: “Este lanzamiento de Batalium Pro nos está dando una mano para el control presente y futuro de estas tres malezas en la postemergencia del cultivo. Por eso lo vemos como una solución muy interesante”.

Resistencia múltiple

Marcos Yanniccari, investigador del Conicet especializado en malezas, advirtió que el desarrollo de resistencia en distintas poblaciones redujo la eficacia de varios herbicidas postemergentes utilizados habitualmente en trigo.

“El raigrás representa uno de los principales problemas en cuanto a la resistencia a distintos herbicidas. Y esta especie no viene sola: en muchos casos está acompañada por malezas crucíferas que vuelven a poner en jaque a las herramientas que utilizamos habitualmente para controlarlas en postemergencia”, detalló.

Yanniccari remarcó, además, que un mismo herbicida puede ofrecer resultados diferentes según el perfil de resistencia desarrollado por cada población de malezas. En ese contexto, las formulaciones que reúnen más de un modo de acción adquieren mayor relevancia.

“Los aportes que pueden surgir a partir de este nuevo herbicida hacen de Batalium Pro una herramienta interesante por su espectro de control y por la respuesta que puede ofrecer en poblaciones con distintos perfiles de resistencia”, afirmó.

Momento de aplicación

Batalium Pro combina tres modos de acción en una misma formulación y fue desarrollado para controlar raigrás, avena negra y crucíferas durante sus primeros estadios de crecimiento. La recomendación técnica es aplicarlo a una dosis de 500 gramos por hectárea durante el macollaje del trigo.

El tratamiento postemergente no reemplaza el uso de herbicidas preemergentes, sino que lo complementa. Al reducir previamente la cantidad de malezas por metro cuadrado, el tratamiento inicial favorece la eficacia de la aplicación posterior.

De acuerdo con los especialistas, la combinación de ambas instancias permite mejorar el control durante el ciclo del cultivo y disminuir la presión de selección que favorece la aparición de nuevas resistencias.