Analistas reunidos por ADblick proyectaron dos años de demanda sostenida y destacaron el posicionamiento estratégico de Argentina en China, Estados Unidos y Europa.
En el último trimestre de 2025, el negocio ganadero hizo un click a nivel internacional, a partir de un fuerte incremento en la demanda de carne vacuna y una oferta que creció casi en un 8% a nivel global. En los principales países productores, esto fue a expensas de una fuerte liquidación de sus rodeos, para poder satisfacer este nivel de requerimientos.
Ante este escenario, se presentan diversas oportunidades de negocio que fueron analizadas en una nueva edición del Día del Inversor que organizó recientemente ADBlick, empresa que gestiona y desarrolla proyectos de inversión en el sector agroindustrial, en el marco del lanzamiento del Módulo 12 del fideicomiso ADBlick Ganadería, enfocado la comercialización y producción de ganado vacuno, especialmente en las etapas de recría y terminación a campo y corral.
En el evento participaron importantes referentes del sector, socios estratégicos y fue moderado por José Demicheli, CEO y fundador de la compañía.
Un mercado internacional con demanda sostenida
“El contexto internacional está generando nuevos requerimientos y un desequilibrio fenomenal entre esa demanda y la capacidad del mundo de abastecerla”, resumió Víctor Tonelli, reconocido analista ganadero e integrante del Board Asesor de ADBlick Ganadería.
Para el especialista, uno de los puntos centrales es la revalorización del consumo de proteínas animales a nivel global. Si bien el productor ganadero en Argentina se sostiene a partir del mercado local, es una muy buena oportunidad para subirse al tren del comercio internacional ya que los tres principales mercados que representan el 80% de las exportaciones de nuestro país -China, Estado Unidos y Europa- muestran señales favorables.
“Los productores ven previsibilidad, ven un largo plazo de dos años que para cualquiera en el mundo parece corto plazo. Pero para Argentina, esto es algo extraordinario”, afirmó.
Para los dos próximos años, Tonelli anticipó un escenario de tensión en los precios, que pugnará entre la menor oferta y la demanda de calidad. “Argentina, como pocos, tiene capacidad para dar respuestas a este escenario”, concluyó.
La ecuación productiva: ternero caro, alimentación competitiva
Por su parte, Fernando Canosa, analista y también miembro del Board Asesor se enfocó en los aspectos productivos que llevan a cabo para lograr una recría exitosa: desde la planificación forrajera y la disponibilidad de pasto, hasta la gestión de los recursos y el monitoreo constante del rodeo.
Como en toda actividad productiva, es clave analizar la relación de precios con respecto a los insumos. “Hoy tenemos un insumo caro que es el ternero, pero por otro lado contamos con el pasto, que es el alimento más barato por costos y también hay una muy buena relación con el maíz”, estimó.
A diferencia de otros ciclos productivos, Canosa explicó que el cereal -un insumo clave en la recría- presenta valores muy competitivos, que permiten compensar las elevadas cotizaciones de la hacienda liviana.
“Nosotros trabajamos fundamentalmente en la elección y gestión de los campos, quienes lo gerencian, quienes lo atienden. Entonces, dentro del negocio tenemos una escala en la cual premiamos a aquellos que nos dan mayores ganancias diarias, para obtener las mejores condiciones para los animales y además una mejor tasa de interés y que nuestros inversores se vean reconocidos con un mejor negocio”, señaló.
Más kilos con eficiencia: el rol de los subproductos
Roberto Guercetti, CEO de la firma Conecar Ganadera, socia estratégica de ADBlick en la terminación a corral, coincidió con Canosa en la importancia del pasto como recurso estratégico y económico para ganar kilos y sumó un componente que también será clave en este sendero: los subproductos.
En la región pampeana se concentra el grueso de la industrialización de maíz y girasol, que constituyen una fuente de subproductos de calidad y que pueden ser muy bien aprovechados para sumar kilos en los corrales.
Guercetti reconoció que es el momento para que los empresarios argentinos aprovechen este escenario global con viento a favor. “Será algo importante en la conversión de kilos de carne, porque iremos a recrías de hasta 200 días y a los animales habrá que darles de comer de forma eficiente. Es por ahí, tenemos que hacer mucho más con menos”, puntualizó.
Tecnología aplicada a recrías
Juan Pablo Carrera, CEO de Fersam Agroindustrial -aliada estratégica de ADBlick en los esquemas de recría y terminación- destacó que ambas compañías comparten los mismos estándares de exigencia, tanto en la calidad de la hacienda como en los procesos operativos y protocolos de trabajo, lo que les permite generar una sinergia sólida y eficiente.
“Apuntamos a un sistema lo más estable posible, que garantice previsibilidad y una tasa atractiva. Trabajamos con recrías eficientes, con ganancias de peso que en los últimos años promediaron al menos 600 gramos diarios”, explicó.
En paralelo, destacó la importancia de sumar tecnología a los planteos ganaderos. “Desde hace años venimos trabajando con caravana electrónica. Contar con información del animal nos permite tener pesadas constantes, entender como vienen ganando peso y tomar decisiones durante todo el proceso y no solo al final”.
Todos los expositores coincidieron que este es un momento ideal para la ganadería: “Todos los que estamos en este rubro queríamos que ocurra este escenario a nivel mundial”, reconoció.
Plan de negocios y rentabilidad esperada
Francisco de Zabaleta, líder del negocio de ADBlick Ganadería, detalló los principales lineamientos del Módulo 12 del fideicomiso que acaban de lanzar.
El objetivo central del negocio es producir novillos aptos tanto para el mercado interno como para exportación, bajo un sistema de gestión profesional con control de stock, evolución de peso y trazabilidad. El proyecto apunta a alcanzar una escala de entre 8.000 y 10.000 cabezas para optimizar costos y mejorar el poder de negociación.
“Nuestro objetivo es una mayor eficiencia por animal y para lograrlo creemos que lo fundamental es trabajar con los mejores, con empresas aliadas serias que les interese medir, crecer con nosotros y nos garanticen ganancias de peso diarias mínimas. De esta forma, podemos dar garantías a los inversores”, remarcó.
La estrategia productiva contempla una diversificación geográfica en zonas ganaderas de alto potencial como Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, con el fin de mitigar riesgos climáticos y operativos.
El esquema comienza con la compra de terneros recién destetados, continúa con el desarrollo a campo hasta los 320-330 kilos y finaliza con la terminación -a pasto o corral- hasta alcanzar pesos de entre 430 y 480 kilos.
El ticket mínimo para poder ingresar al negocio es de $15 millones, con plazos de uno o dos años según el monto aportado y una renta objetivo del 8% por encima de la inflación, bajo un esquema de renta variable, donde el inversor participa del resultado económico y de esta manera se convierte en socio del negocio.
Aprovechar un escenario político favorable
Para finalizar, José Demicheli, fundador y CEO de ADBlick, analizó cómo debe posicionarse la ganadería, frente a un escenario político que contempla desregulaciones, estabilidad en el tipo de cambio y apertura de inversiones.
“Para que un negocio sea atractivo tiene que cumplir tres condiciones básicas, que son las mismas que me impulsaron a emprender ADBlick hace 19 años: trabajar con un producto que no dependa exclusivamente del mercado interno; que Argentina tenga competitividad exportadora; y que el sector esté inserto en un mercado con crecimiento y viento a favor”, señaló.
El directivo explicó que, al analizar esas tres variables en el caso de la ganadería, se verifica que hoy están plenamente alineadas: existe una demanda internacional creciente de carne, Argentina es un jugador competitivo en el comercio global y el negocio no depende únicamente del consumo local.
En un escenario de estabilidad macro y mayor apertura comercial, el negocio ganadero vuelve a posicionarse como una alternativa concreta para canalizar inversión productiva.




