UNINOR pidió el respaldo de los senadores de la región al dictamen que eleva los cortes obligatorios de bioetanol y biodiésel.
Las Uniones Industriales del Norte Grande (UNINOR) solicitaron a los senadores nacionales de la región que acompañen la aprobación del nuevo marco regulatorio para los biocombustibles, que ya obtuvo dictamen en las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda.
La entidad sostuvo que la iniciativa permitiría fortalecer la producción nacional, sustituir importaciones, generar empleo y avanzar hacia una política energética con mayor participación de las provincias productoras.
El pronunciamiento menciona específicamente el expediente S-809/26, presentado por Patricia Bullrich y otros senadores. Sin embargo, el dictamen emitido el 3 de septiembre reúne siete proyectos que fueron analizados de manera conjunta durante el debate legislativo. La iniciativa figura en la Orden del Día 362/26 y se encuentra pendiente de tratamiento en el recinto del Senado. El 10 de septiembre también ingresó un dictamen de minoría, según consta en el registro legislativo de la Cámara alta.
Para UNINOR, el nuevo régimen representa una oportunidad para agregar valor en origen a materias primas producidas en el Norte argentino, como la caña de azúcar, el maíz, la soja y la madera.
La entidad señaló que la industrialización de esos recursos puede mejorar la competitividad de una región condicionada por las grandes distancias respecto de los principales mercados y puertos. En ese sentido, advirtió que muchas producciones del Norte enfrentan “la muralla del costo de la distancia”.
Los industriales también plantearon que la transformación de materias primas en energía contribuiría a fortalecer las cadenas productivas regionales, generar actividad económica y reducir la salida de divisas mediante la sustitución de combustibles y aditivos importados.
Asimismo, destacaron el aporte ambiental de los combustibles renovables y de baja intensidad de carbono, además de la posibilidad de desarrollar políticas provinciales específicas para el sector.
Qué propone el dictamen
El texto acordado en las comisiones mantiene durante el primer año el corte obligatorio del 12 % de bioetanol en las naftas y lo eleva al 15 % una vez transcurridos doce meses desde la sanción de la ley.
Ese 15 % quedaría integrado por un 6 % de bioetanol elaborado a partir de caña de azúcar, otro 6 % producido con maíz y un 3 % abierto a un sistema de competencia. Esta distribución le otorga especial importancia al proyecto para las provincias productoras de caña del NOA, entre ellas Salta, Jujuy y Tucumán.
En el caso del biodiésel, el corte con gasoil se mantendría inicialmente en el 7,5 % y aumentaría al 10 % después del primer año. El dictamen establece además un período de transición para abrir progresivamente la participación en el mercado, uno de los puntos que generó diferencias entre las cámaras empresariales del sector.
Pese a esas objeciones, UNINOR consideró que la iniciativa introduce mayor competencia, apertura y eficiencia en los mercados energéticos. “La oportunidad es ahora”, expresaron las uniones industriales al solicitar el acompañamiento de los representantes del Norte en el Senado.



