Un informe del IERAL advierte que la caída de las exportaciones responde tanto al menor consumo mundial como a la pérdida de competitividad de la producción argentina.
Las exportaciones argentinas de vino enfrentan un doble desafío: un mercado internacional que consume menos y una pérdida sostenida de participación frente a otros países proveedores. Así lo señala un informe elaborado por Gustavo Reyes y Jorge Day para el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL).
El trabajo indica que el consumo mundial de vino cayó 15 % entre 2017 y 2025, mientras que la participación argentina en las exportaciones globales descendió desde un máximo de 4,7 % en 2008 hasta 2,1 % en 2025. En el caso de Mendoza, durante el primer semestre de 2026 se exportó 36 % menos volumen de vinos varietales fraccionados que en 2010, con un precio real 7 % inferior.
El informe sostiene que el tipo de cambio explica parte de la pérdida de competitividad, pero también identifica otros factores, como los costos internos, la logística, la estrategia comercial y la necesidad de adaptar la oferta a los cambios en las preferencias de los consumidores.
4964-Informe Coyuntura Vinos



