Las ventas crecieron en volumen en 2025, pero sin mejora en la facturación. El impulso inicial se frenó en la segunda mitad del año.
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, las ventas de maquinaria agrícola en Argentina mostraron en 2025 un comportamiento heterogéneo, con una recuperación en volumen, pero sin una mejora sostenida en términos reales de facturación. El sector cerró el año con más de 17.000 unidades comercializadas y una facturación de $ 2,9 billones, en valores constantes a diciembre de 2025, prácticamente en línea con el 2024.
El dato refleja una dinámica dual: mientras el volumen de ventas creció 5,9 % interanual, el nivel de facturación se mantuvo estable y quedó 3 % por debajo del promedio de los últimos cinco años. En términos históricos, además, el total de unidades comercializadas se ubicó 11,5 % por debajo del promedio del último quinquenio.
Recuperación parcial
El desempeño del sector estuvo marcado por una fuerte diferencia entre la primera y la segunda mitad del año. Durante el primer semestre, las ventas mostraron una recuperación significativa, con un crecimiento interanual del 27,3 %, impulsado por una base de comparación muy baja en 2024, cuando el mercado había tocado mínimos desde el inicio de la serie en 2016.
Incluso, en el primer trimestre de 2025, el nivel de ventas superó el promedio histórico para ese período, evidenciando una reactivación inicial del mercado. Sin embargo, esa tendencia no logró sostenerse en el tiempo.
En la segunda mitad del año, la dinámica se revirtió. Las ventas de maquinaria agrícola cayeron 9,3 % interanual y se ubicaron 17,6 % por debajo del promedio de los últimos cinco años, lo que marcó un freno en la recuperación.
Entre los factores que explican este comportamiento se destacan, por un lado, la mejora inicial en los márgenes de los productores, asociada a la reducción de retenciones y a una mayor disponibilidad de financiamiento. Por otro lado, hacia el segundo semestre, el encarecimiento del crédito, la incertidumbre macroeconómica y los rindes dispares de la cosecha gruesa generaron mayor cautela en las decisiones de inversión.
Origen de equipos
En cuanto al origen de la maquinaria comercializada, los datos muestran que la mayor parte de las unidades vendidas correspondieron a producción nacional. Sin embargo, se observa un incremento en la participación de equipos importados, que alcanzaron aproximadamente el 16 % del total en 2025.
Este porcentaje representa un aumento de 7 puntos porcentuales respecto al promedio de los últimos cinco años y constituye el nivel más alto desde 2019. No obstante, las estadísticas presentan limitaciones metodológicas, ya que algunos equipos ensamblados en el país son considerados de origen nacional, incluso con bajo nivel de integración local.
En este contexto, el sector trabaja en iniciativas para fortalecer la identificación de la producción nacional, con criterios específicos sobre contenido importado y valor agregado local.
Composición del mercado
El análisis por tipo de maquinaria permite observar diferencias significativas dentro del sector. En 2025, los implementos lideraron el volumen de ventas, con el 45 % de las unidades comercializadas, seguidos por los tractores, con el 39 %.
Las sembradoras representaron el 10 % del total, mientras que las cosechadoras ocuparon el último lugar en cantidad de unidades, con el 6 %. Sin embargo, en términos de facturación, los tractores lideraron el mercado, debido a su mayor valor unitario.
Impulso de cosechadoras
Dentro de los distintos segmentos, las cosechadoras se destacaron como el principal motor del año. En 2025 se vendieron 975 unidades, lo que representó un crecimiento interanual del 37 % y un nivel 19 % superior al promedio histórico.
En términos de valor, las ventas alcanzaron los $ 604.400 millones, con un incremento real del 28 % respecto al año anterior, posicionándose como el segundo valor más alto de la serie.
Este desempeño refleja una mayor inversión en equipos de alta tecnología, orientados a mejorar la eficiencia y la capacidad operativa en los sistemas productivos.
Implementos en recuperación
Los implementos también mostraron una mejora durante el año. Se comercializaron 7.685 unidades, lo que implicó un crecimiento del 17 % interanual, aunque aún se ubicaron 11 % por debajo del promedio de los últimos cinco años.
Dentro de este segmento, se destacan los implementos de acarreo y almacenaje de granos, así como las pulverizadoras y otros equipos de apoyo a la producción.
En términos de facturación, el sector alcanzó $ 828.700 millones, con un incremento real del 15 % respecto a 2024 y un nivel 8 % superior al promedio histórico.
Caída en tractores
El segmento de tractores mostró un comportamiento más débil. En 2025 se vendieron 6.666 unidades, lo que representó una caída del 3 % interanual y un nivel 12 % inferior al promedio de los últimos cinco años.
En términos de valor, la facturación alcanzó aproximadamente $ 1 billón, con una caída real del 13 %, asociada en parte a una reducción del 10 % en el precio unitario real de estos equipos.
Este desempeño refleja una menor demanda relativa y una mayor sensibilidad del segmento a las condiciones de financiamiento.
Sembradoras en retroceso
Las sembradoras fueron el segmento más afectado en 2025. Se comercializaron 1.723 unidades, con una caída interanual del 11 % y un nivel 23 % inferior al promedio del último quinquenio.
En términos de valor, las ventas totalizaron $ 446.400 millones, con una caída del 15 % respecto al año anterior y del 20 % frente al promedio histórico.
La retracción del segmento se explica tanto por la caída en las unidades vendidas como por la reducción en los precios reales.
Primeros datos 2026
Los primeros indicadores de 2026 muestran señales mixtas. Durante el primer trimestre, el patentamiento de maquinaria agrícola alcanzó 1.291 unidades, con un incremento del 5,3 % interanual.
Las cosechadoras continúan liderando la recuperación, con un crecimiento del 19 %, seguidas por los tractores, con un aumento del 7,5 %. En contraste, las pulverizadoras registraron una caída del 33 %.
El desempeño del trimestre estuvo marcado por un fuerte repunte en marzo, que compensó la caída de febrero. Este crecimiento estuvo impulsado por factores comerciales, como la actividad en ferias del sector y la disponibilidad de financiamiento.
A esto se suma un contexto productivo más favorable, con una buena campaña fina y expectativas positivas para la cosecha gruesa, lo que mejora las condiciones para la inversión.
Escenario abierto
En conjunto, los datos muestran un sector que logró recuperar parte del terreno perdido en 2024, pero que aún no consolida una tendencia sostenida de crecimiento.
La evolución futura dependerá de factores clave como el acceso al crédito, la estabilidad macroeconómica y el desempeño de las campañas agrícolas, que condicionan la capacidad de inversión de los productores.
En este escenario, la maquinaria agrícola sigue siendo un indicador sensible del ciclo económico del agro, reflejando tanto las oportunidades como las limitaciones del contexto productivo.



