La Argentina se mantiene entre los principales proveedores, aunque sus exportaciones cayeron 3% en valor durante 2025.
Brasil cerró el año 2025 con un aumento en sus importaciones de vino, tanto en valor como en volumen, según los datos de las aduanas brasileñas analizados por la Interprofesional del Vino de España (OIVE). El país sudamericano importó vinos por un total de 511,2 millones de euros, lo que supone un incremento del 1,7% respecto al año anterior. En volumen, las compras alcanzaron los 165,1 millones de litros, un 3,5% más que en 2024. El precio medio del vino importado descendió un 1,8%, situándose en 3,10 euros por litro.
El mercado brasileño está dominado por los vinos envasados, que incluyen espumosos, vinos embotellados y formatos Bag-in-Box (BiB). Este grupo representó prácticamente la totalidad de las importaciones, con 511,1 millones de euros y 165,1 millones de litros. El precio medio del vino envasado también bajó un 1,8%, hasta los 3,1 euros por litro.
Dentro de los vinos envasados, el segmento más importante es el del vino embotellado (menos de dos litros), que alcanzó los 468,8 millones de euros (+1,9%) y los 156,47 millones de litros (+3,7%). Los espumosos sumaron 39,89 millones de euros (-1,1%), aunque su volumen creció ligeramente hasta los 7,18 millones de litros (+0,5%). El formato Bag-in-Box registró un valor de 2,46 millones de euros (+4,2%), con una leve caída en volumen (-0,4%) hasta los 1,41 millones de litros. El precio medio del BiB subió un 4,6%, llegando a 1,74 euros por litro.
Por otro lado, el vino a granel apenas tiene peso en las importaciones brasileñas. En 2025 se importaron solo 16.764 litros (-41,1%) por un valor de 48.941 euros (-6,7%). Sin embargo, el precio medio del granel aumentó un 58,5%, situándose en 2,92 euros por litro.
En cuanto a los principales proveedores internacionales de vino para Brasil en valor económico durante el año pasado, Chile ocupó la primera posición con ventas por valor de 197,1 millones de euros (+0,4%), seguido por Argentina con 90,8 millones (-3%). Portugal se situó en tercer lugar con 76,1 millones (-1,4%), Francia con 57,7 millones (+12,2%), Italia con 44,8 millones (+8,3%) y España con 29,2 millones (+13,7%). Uruguay (6 millones), Estados Unidos (5 millones) y Sudáfrica (4 millones) completan la lista.
Si se analiza el volumen importado por Brasil en litros durante el año pasado, Chile lidera también este apartado con 78,1 millones (+6,7%), seguido por Portugal con 27,7 millones (+0,7%) y Argentina con 27,6 millones (+1,1%). Italia aportó 10,8 millones (-0,6%), España alcanzó los 9,8 millones (+4%) y Francia sumó 6,9 millones (+8,7%).
España ha consolidado su posición como uno de los principales proveedores para Brasil. Ocupa la sexta posición en valor y la quinta en volumen entre todos los países exportadores. Las exportaciones españolas crecieron un 13,7% en valor y un 4% en volumen respecto al año anterior. Este crecimiento supera al registrado por otros grandes exportadores europeos e indica una mayor presencia del vino español en el mercado brasileño.
El análisis histórico muestra que las importaciones brasileñas de vinos envasados han mantenido una tendencia ascendente desde el año 2020. En ese año se registraron compras por valor de 381,3 millones de euros y un volumen total de 152,5 millones de litros. En cinco años se ha producido una subida sostenida hasta alcanzar los actuales niveles récord. Tras una etapa más estable entre los años 2021 y 2024 en cuanto a volumen importado se refiere, el ejercicio pasado marca una recuperación clara del crecimiento.
El descenso generalizado del precio medio tanto para vinos envasados como para el conjunto total responde a una mayor competencia entre proveedores y a la búsqueda del consumidor brasileño por opciones más accesibles. Por su parte el fuerte aumento del precio medio del granel se explica principalmente por la caída drástica del volumen importado.
Brasil mantiene así su papel como uno de los mercados más importantes para las exportaciones vinícolas del hemisferio sur y Europa. La evolución positiva registrada durante el último año refuerza la tendencia hacia una mayor demanda interna y una diversificación progresiva entre orígenes y tipos de producto dentro del país.
Fuente: Vinetur.



