La nueva línea se presenta inicialmente con dos formulaciones, una basada en zinc y otra en boro. En ensayos en trigo, la primera alcanzó respuestas de rendimiento de hasta 465 kg/ha frente al testigo.
Rizobacter anunció el lanzamiento de Rizopower, una nueva plataforma de productos foliares con la que busca integrar en una misma aplicación dos estrategias que hasta ahora fueron abordadas habitualmente de manera complementaria pero separada: la nutrición y la bioestimulación. La propuesta apunta a intervenir en momentos de elevada demanda fisiológica de los cultivos, cuando una adecuada disponibilidad de nutrientes y el acompañamiento de determinados procesos metabólicos pueden tener incidencia sobre la construcción del rendimiento.
La línea se presenta inicialmente con dos formulaciones, Rizopower Z y Rizopower B, aunque la compañía anticipó que la plataforma continuará incorporando nuevas soluciones. La primera está orientada principalmente a gramíneas, mientras que la segunda fue desarrollada para cultivos en los que el boro tiene un papel importante durante etapas como la floración, el cuaje y la definición del rendimiento.
Rizobacter define a esta propuesta como una nueva generación de “foliares inteligentes”, un concepto que se apoya precisamente en la combinación de nutrientes específicos con componentes bioestimulantes. La idea, explicó la empresa, no pasa solamente por agregar un elemento nutricional, sino por buscar una interacción que permita acompañar de manera más eficiente determinados procesos fisiológicos del cultivo.
“La innovación no estuvo en sumar un nutriente o un bioestimulante más, sino en integrarlos de manera inteligente. Rizopower representa una nueva generación de tecnologías foliares que ayudan al cultivo a hacer más en cada etapa de su desarrollo”, afirmó Alejandro Sartori, jefe de Nutrición y Bioestimulación de Rizobacter.
En el caso de Rizopower Z, la formulación combina Nanozinc con un bioestimulante organomineral. El zinc cumple funciones vinculadas con distintos procesos metabólicos, por lo que la propuesta está dirigida fundamentalmente a acompañar el crecimiento, la actividad fisiológica y la productividad de las gramíneas. Rizopower B, por su parte, incorpora Nanoboro junto con bioestimulación organomineral, y fue pensado para intervenir en etapas en las que este nutriente adquiere especial importancia, entre ellas la floración y el cuaje.
La plataforma no quedará limitada a estas dos formulaciones. Dentro de los desarrollos previstos aparecen también Rizopower N, asociado a una estrategia orientada a mejorar la eficiencia del nitrógeno, y Rizopower N-BIO, que sumará microorganismos vivos como componente biológico. De esta manera, Rizobacter plantea a Rizopower como una familia de productos que irá creciendo a partir de distintas combinaciones tecnológicas y no simplemente como el lanzamiento de dos nuevos foliares.
Uno de los aspectos sobre los que la compañía puso especial énfasis durante la presentación fue la validación agronómica realizada a campo. Los primeros resultados difundidos corresponden a Rizopower Z, que fue evaluado en diferentes zonas trigueras y comparado tanto con lotes sin aplicación como con tratamientos realizados con fuentes convencionales de zinc foliar.
Los ensayos se llevaron adelante en 9 de Julio, Venado Tuerto, Rojas y San Pedro y, de acuerdo con la información presentada por Rizobacter, mostraron respuestas consistentes en las distintas localidades. El incremento máximo informado alcanzó los 465 kg/ha respecto del control sin aplicación y, en todos los casos evaluados, el tratamiento con Rizopower Z superó al realizado con zinc foliar tradicional.
Para la compañía, estos resultados respaldan el concepto con el que fue desarrollada la plataforma: no considerar la nutrición foliar únicamente como el aporte de un nutriente, sino integrarla con herramientas de bioestimulación capaces de acompañar procesos fisiológicos que resultan determinantes durante la formación del rendimiento.
Con este lanzamiento, Rizobacter amplía su propuesta en nutrición y bioestimulación y apuesta a consolidar una plataforma que irá sumando nuevas formulaciones destinadas a diferentes necesidades agronómicas, con el objetivo de mejorar la eficiencia de las aplicaciones foliares y acompañar al cultivo durante las etapas de mayor demanda.



