La administración de Trump habilitó 300.000 toneladas adicionales desde septiembre, pero el volumen no estará disponible para los países que ya tienen cuotas específicas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, oficializó un cupo adicional de 300.000 toneladas de carne vacuna que ingresará a ese mercado con un tratamiento arancelario preferencial. La medida comenzará a regir el 1 de septiembre y fue adoptada por Washington para aumentar la oferta de carne y contener los precios internos, pero la Argentina no podrá acceder a ese volumen extra porque ya cuenta con una cuota específica dentro del esquema estadounidense.
El nuevo contingente estará reservado para la categoría denominada “otros países o áreas”, utilizada por proveedores que no tienen una asignación individual. Entre ellos se encuentran Brasil, Paraguay, Irlanda, Japón y los Países Bajos. En cambio, quedan excluidos los países que ya disponen de cupos propios, como Argentina, Australia, Nueva Zelanda, Uruguay y el Reino Unido.
La ampliación tendrá una vigencia máxima de 90 días y se distribuirá en tres bloques de 100.000 toneladas. El primero estará disponible durante septiembre, el segundo durante octubre y el tercero comenzará el 31 de octubre y se mantendrá hasta agotar el volumen o hasta el 30 de noviembre. La asignación se realizará bajo el criterio de “primero llegado, primero servido”.
El volumen adicional estará destinado a recortes magros para la elaboración de carne picada, que luego serán combinados con carne producida en Estados Unidos. La administración de Trump estableció además un mecanismo de seguimiento para evaluar el impacto de la medida sobre los precios internos.
Argentina mantiene su cuota
La decisión no modifica el cupo que la Argentina ya tiene asignado para este año. En febrero, Estados Unidos había elevado de 20.000 a 100.000 toneladas el volumen de carne argentina que puede ingresar sin arancel dentro de su contingente específico.
Por lo tanto, los frigoríficos argentinos podrán continuar utilizando esa cuota, pero no tendrán acceso a las 300.000 toneladas adicionales anunciadas ahora por Washington.
La exclusión se produce además en un momento de fuerte crecimiento de las exportaciones argentinas hacia ese destino. Entre enero y julio de 2026, el país envió 67.118 toneladas de carne vacuna a Estados Unidos, frente a las 22.183 toneladas registradas durante el mismo período de 2025. El incremento interanual fue del 202,6%.
Estados Unidos se consolidó así como uno de los principales mercados para la carne argentina, en un contexto en el que los exportadores locales habían incrementado sus expectativas a partir de la ampliación de la cuota acordada a comienzos de año.
La falta de oferta presiona al mercado estadounidense
Trump justificó la apertura temporal del mercado por la menor disponibilidad de carne vacuna en Estados Unidos y el nivel elevado de los precios para los consumidores.
La Casa Blanca señaló que el rodeo bovino estadounidense atraviesa uno de sus niveles más bajos de las últimas décadas. A esto se suman restricciones al ingreso de ganado mexicano por el riesgo sanitario asociado al gusano barrenador, además de los efectos de la sequía y los incendios en distintas regiones productivas.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos proyecta para 2026 una producción de carne vacuna aproximadamente 4% inferior a la de 2025, un escenario que llevó a la administración estadounidense a buscar un aumento temporal de la oferta importada.
Con la nueva medida, Brasil aparece entre los países que podrían aprovechar el volumen adicional, mientras que Argentina deberá continuar operando dentro de su contingente específico.
Un nuevo escenario para los exportadores argentinos
La decisión de Washington no representa una reducción de la cuota argentina, pero sí limita la posibilidad de que los frigoríficos nacionales aprovechen el nuevo volumen habilitado para atender la demanda estadounidense.
El dato adquiere relevancia para el sector ganadero argentino por el fuerte crecimiento que tuvieron los embarques hacia ese mercado durante 2026. La ampliación de la cuota propia a 100.000 toneladas había abierto una expectativa de mayor participación en Estados Unidos, pero el nuevo cupo temporal quedó reservado para otros proveedores.
De esta manera, mientras la administración Trump intenta incrementar el abastecimiento de carne vacuna y moderar los precios internos, los exportadores argentinos mantendrán el acceso que ya tenían habilitado, pero no podrán disputar las 300.000 toneladas adicionales.




