FMC presentó Coragen Star, un insecticida que combina dos modos de acción para ampliar el control sobre orugas, chinches, trips y arañuelas.
El manejo de plagas en los cultivos de gruesa enfrenta un escenario cada vez más complejo, marcado por la pérdida de sensibilidad de distintos insectos a los principios activos de uso frecuente y por la aparición de resistencias que reducen la eficacia de algunas tecnologías disponibles.
En soja, los insectos defoliadores afectan el área foliar que la planta utiliza para transformar la radiación solar en rendimiento, mientras que las chinches dañan directamente los granos en formación y pueden provocar su aborto. En maíz, uno de los principales desafíos es el gusano cogollero, Spodoptera frugiperda, una plaga que ha logrado superar la resistencia genética de algunos materiales Bt.
Frente a este escenario, FMC presentó Coragen Star, un nuevo insecticida que combina dos principios activos de la compañía: Rynaxypyr y bifentrin, con modos de acción complementarios.
“En Coragen Star estos principios activos están combinados en una proporción ajustada para maximizar el sinergismo entre ellos. El control proporcionado por Coragen Star es mucho más que la simple suma de la actividad de sus componentes individuales”, explicó Jorge Morre, gerente de Desarrollo de la compañía.
La combinación actúa sobre dos sitios diferentes del sistema nervioso de las plagas. Rynaxypyr interviene sobre los receptores de ryanodina, mientras que bifentrin actúa sobre los canales de sodio. De acuerdo con la empresa, esta complementariedad permite lograr un rápido poder de volteo y, al mismo tiempo, prolongar el período de protección del cultivo.
La utilización de dos modos de acción también forma parte de una estrategia orientada a reducir la presión de selección y retrasar la aparición de nuevos biotipos resistentes.

Amplio espectro de control
Con dosis recomendadas de entre 85 y 250 mililitros por hectárea, Coragen Star está destinado al control de orugas, chinches, trips y arañuelas.
En soja, la herramienta presenta acción sobre oruga medidora, falsa medidora, bolillera, chinche verde y chinche de la alfalfa, además de trips y arañuelas. En maíz, uno de sus principales objetivos es el control del gusano cogollero.
La compañía también destacó algunas características operativas de la tecnología. El producto está clasificado en Categoría III o Banda Azul y presenta resistencia al lavado ante lluvias posteriores a la aplicación.
Además, fue validado para aplicaciones terrestres y aéreas, así como para tratamientos realizados con drones agrícolas.
Con esta incorporación, FMC busca ampliar las alternativas disponibles para el manejo de plagas en maíz y soja, en un contexto en el que la resistencia de los insectos obliga a combinar distintas herramientas y modos de acción para sostener la eficacia de los tratamientos.



