El crecimiento fue impulsado por cosechadoras y tractores, en un mercado que aún enfrenta desafíos de rentabilidad.
El mercado de maquinaria agrícola mostró en marzo un cambio de tendencia que reactivó las expectativas del sector, luego de un inicio de año marcado por la cautela. Según datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), se patentaron 437 unidades entre cosechadoras, tractores y pulverizadoras, lo que representó una suba del 24,1% interanual y del 21,4% en comparación con febrero.
El repunte permitió cerrar el primer trimestre con 1.291 unidades registradas, un incremento del 5,3% frente al mismo período de 2025. Si bien se trata de una mejora moderada en el acumulado, los números de marzo reflejan una recuperación más marcada, impulsada por factores puntuales que dinamizaron la demanda.
El crecimiento fue heterogéneo entre los distintos segmentos. Las cosechadoras lideraron la suba con 80 unidades patentadas, lo que implicó un avance del 48,1% respecto del mes anterior y del 25% en la comparación interanual. En tanto, los tractores -el segmento de mayor volumen- alcanzaron las 333 unidades, con un incremento del 13,3% mensual y del 30,6% frente a marzo del año pasado.
Distinta fue la dinámica de las pulverizadoras, que registraron 24 unidades en marzo. Si bien duplicaron los valores de febrero, continúan mostrando una caída interanual significativa, lo que las posiciona como el rubro más rezagado del mercado en lo que va del año, con una demanda más fragmentada y dispersión entre marcas.
Detrás de la mejora de marzo aparecen dos factores centrales. Por un lado, el impulso de Expoagro, que volvió a consolidarse como un espacio clave para la generación de negocios, con lanzamientos, promociones y una oferta ampliada, incluyendo una mayor presencia de maquinaria importada. Este escenario incrementó la competencia y favoreció condiciones comerciales más atractivas.
Por otro lado, el acceso a financiamiento con tasas competitivas, con fuerte protagonismo de la banca pública como el Banco de la Nación Argentina, facilitó el cierre de operaciones durante la muestra. En un contexto de cosecha con buenos volúmenes, muchos productores aprovecharon estas herramientas para renovar equipos o ampliar su capacidad operativa.
Sin embargo, desde el sector advierten que la recuperación aún presenta fragilidades. La mayor competencia, junto con un volumen de negocios todavía limitado, genera presión sobre los márgenes de concesionarios y fabricantes, cuyas estructuras de costos siguen adaptadas a niveles de actividad más altos.
Con este escenario, la mirada está puesta en el comportamiento del mercado en las próximas semanas, una vez finalizada la cosecha. La capacidad de sostener el ritmo de operaciones será clave para determinar si 2026 consolida una recuperación más firme o si el repunte de marzo se mantiene como una mejora puntual dentro de un contexto todavía volátil.



