La discusión se concentra en el uso propio y en el criterio para definir qué productores quedarían alcanzados por el pago de regalías.
El debate por una nueva Ley de Semillas sumó una nueva instancia esta semana, con una reunión entre funcionarios nacionales, representantes de las entidades de la producción y referentes de la industria semillera. El encuentro se realizó en la Secretaría de Agricultura y permitió revisar los avances alcanzados en las reuniones técnicas y las diferencias que todavía persisten.
Uno de los puntos centrales sigue siendo el uso propio, es decir, el derecho de los productores a reservar parte de su producción para utilizarla como semilla en nuevas campañas. La discusión pasa por definir qué productores podrán mantener ese derecho sin pagar nuevamente por la tecnología y cuáles deberán reconocer económicamente a los desarrolladores de nuevas variedades.
En las conversaciones previas, los sectores coincidieron en tomar como referencia la información del Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA), que permite clasificar a los productores según su escala. Sin embargo, todavía no existe consenso sobre dónde establecer el límite entre quienes quedarían exceptuados y quienes deberían pagar por el uso propio.
Desde Coninagro, su presidente Lucas Magnano señaló que el diálogo entre productores y obtentores fue constructivo y permitió avanzar en distintos puntos, aunque reconoció que aún quedan diferencias. La entidad también destacó la necesidad de mantener el espacio de negociación antes de avanzar con una propuesta definitiva.
La Sociedad Rural Argentina (SRA), por su parte, informó que continuará trabajando junto a las entidades de la producción para construir una posición común y que esperará la propuesta oficial antes de fijar una posición institucional sobre sus alcances. La entidad planteó que una eventual reforma debería contemplar previsibilidad y reglas claras, además de compatibilizar el desarrollo tecnológico con los derechos de los agricultores.
Por último, En su discurso durante el Congreso Anual Ordinario de Federación Agraria Argentina (FAA), Andrea Sarnari también se refirió a la reforma de la Ley de Semillas. La dirigente planteó la necesidad de promover el desarrollo tecnológico y la innovación, pero defendió el derecho de los productores al uso propio y planteó que la discusión debería mantenerse dentro del marco de la UPOV 78, en lugar de avanzar hacia la adhesión a la UPOV 91.



