A días de la Jornada de la Clera en Salta, el sector analiza el impacto del clima sobre la calidad de la cosecha y los desafíos que impone el comercio internacional.
La producción de legumbres atraviesa una campaña marcada por contrastes. A una expectativa de buenos volúmenes se suman interrogantes sobre la calidad de la cosecha, tras meses atravesados por falta de agua, excesos de lluvias y períodos prolongados de escasa radiación solar en el norte argentino. En paralelo, el negocio enfrenta mercados internacionales más competitivos y compradores que exigen mayores estándares de calidad y trazabilidad.
En ese contexto, el presidente de la Cámara de Legumbres de la República Argentina (Clera), Jorge Vidal, analizó en el programa Claves del Campo (Radio Salta – AM 840) el presente del sector y anticipó los principales temas que se abordarán en la Jornada de Actualización Técnica y Comercial de Legumbres, que se realizará el próximo 1 de julio en Salta.
“Venimos de un año en el que hemos pasado por todas. Arrancamos con falta de agua, después tuvimos mucha lluvia y, en algunos lugares, incluso en exceso. Ahora venimos de un período complicado: hace un par de días mejoró el clima, pero atravesamos prácticamente un mes con un tiempo muy feo”, contextualizó.
Por otro lado, indicó que existe una expectativa importante. “Creemos que vamos a tener un año con volumen, pero habrá que ver, después de todos estos eventos climáticos, cuál va a ser la calidad que vamos a cosechar”. Y detalló que en algunos lugares las mercaderías están saliendo relativamente bien y en otros no. “También vemos lotes con poco tamaño por la falta de sol. Durante marzo tuvimos muchos días nublados, con niebla. Hemos tenido un cambio climático importante este año en el norte”, señaló.
Mercados más exigentes y nuevas reglas de juego
“Los mercados están bastante pesados en cuanto a ventas. Hoy no hay una gran demanda internacional de mercadería; los compradores están esperando. También es cierto que tenemos mucha competencia y mercados cada vez más exigentes. Trazabilidad, calidad, distintos requisitos: vamos a tener que adaptarnos a estos nuevos cambios”, indicó.
En cuanto al mercado local, Vidal señaló que en esta época del año suele concentrarse la mayor demanda y sí se observan algunos movimientos, aunque dentro de lo normal. “El mercado interno históricamente ha sido flojo. Tenemos un consumo muy bajo. Si bien esto ha ido cambiando un poco por las nuevas modalidades alimentarias y porque la medicina está incorporando y recomendando el consumo de legumbres, todavía no tracciona como nos gustaría”.
Y agregó: “La gente va comprando a medida que necesita y no toma posiciones de mercadería como antes. Como teóricamente la inflación es muy baja y los precios no cambian, e incluso muchas mercaderías han bajado de precio, el stock lo tiene que ir sosteniendo el distribuidor, el productor o el acopiador”.
Respecto de la trazabilidad, el presidente de Clera advirtió que el escenario se vuelve cada vez más complejo. “Creo que todos vamos a tener que aggiornarnos y adaptarnos a los requisitos que están pidiendo muchos mercados”, indicó, y explicó que algunos compradores del exterior ya exigen condiciones difíciles de cumplir. “No sé si vamos a poder cumplir; esa es la realidad. Tendremos que ir viendo cómo evolucionan las distintas situaciones. También creo que, muchas veces, esto depende de las necesidades de compra de los mercados: cuando algún producto escasea, después suelen flexibilizar un poco las exigencias”.
“De todos modos, tenemos que estar preparados para los años que vienen. Creo que las exigencias van a ser cada vez mayores, sobre todo porque los compradores hoy tienen muchas más alternativas de abastecimiento que las que tenían antes”, agregó.
Competencia global y un mercado que cambió
“Hay algunos competidores nuevos, pero en realidad hace años que son prácticamente los mismos. Lo que sí ocurre es que han mejorado mucho en calidad y rendimientos. Y hay países, como el caso de Egipto, que tienen la ventaja de estar mucho más cerca de Europa”, explicó.
En ese sentido, Vidal señaló que esa situación obliga a la Argentina a trabajar con mayor anticipación para cumplir con los tiempos de entrega. “Los contratos se hacen con mucho más tiempo y hoy también estamos notando que el cliente, incluso en el mercado interno, compra a medida que va necesitando”, sostuvo.
Jornada para pensar el presente y el futuro del sector
La Jornada de Actualización Técnica y Comercial de Legumbres organizada por la Clera volverá a realizarse el próximo 1 de julio en el Hotel Alejandro I de Salta. Consolidada como uno de los encuentros de referencia para el sector en el NOA, la edición 2026 se desarrollará en un contexto marcado por márgenes ajustados, mayores exigencias de los mercados y la necesidad de mejorar la eficiencia a lo largo de toda la cadena productiva.
El programa incluirá disertaciones sobre perspectivas agronómicas, outlook de mercados y un análisis del escenario meteorológico global, con especial atención a la situación climática de los principales países competidores de Argentina. Además, contará con la participación del exfutbolista Rolando Schiavi, quien abordará la toma de decisiones en ámbitos de alta competencia.
“Ya llevamos muchísimos años realizando esta jornada en Salta, generalmente entre fines de junio y mediados de julio”, destacó Vidal. Y explicó que uno de los ejes centrales estará puesto en el clima: “Vamos a tener charlas relacionadas con todo lo que está pasando y lo que podría ocurrir. También le hemos pedido especialmente una descripción de los países competidores para conocer cómo están desde el punto de vista climático y cómo podrían impactar esas condiciones en la producción y en los mercados”, concluyó.
La jornada es gratuita, con inscripción previa, y también podrá seguirse en streaming.







