La tecnología permite generar información, ganar eficiencia y fortalecer la sanidad.
Con la implementación obligatoria de la caravana electrónica a partir de enero pasado, numerosos productores habían adelantado sus pedidos durante octubre y noviembre del 2025. Según los registros compartidos por el Senasa, se asignó un volumen importante de caravanas electrónicas a establecimientos ganaderos. Sin embargo, todavía existe una diferencia entre los dispositivos entregados y los terneros dados de alta en los distintos Renspa.
Adrián Corbeta Semper, líder de la unidad de negocios AgTech de Biogénesis Bagó, señaló que será necesario continuar con la capacitación para que los productores completen los procedimientos. En marzo, la compañía celebró un acuerdo con Datamars Livestock que dio origen a esta división tecnológica.
Datos para decidir
Pese a las resistencias y dudas iniciales, muchos productores comenzaron a considerar la identificación electrónica como una oportunidad para mejorar la gestión. Además de las caravanas, algunos incorporaron bastones lectores y monitores de pesaje para registrar información individual.
“La caravana electrónica ya es obligatoria, así que saquémosle el máximo provecho. Es la llave que nos abre la puerta para empezar a capturar información”, afirmó Corbeta Semper.
En rodeos de cría, el bastón permite vincular cada vaca con su condición corporal, el semen utilizado, el toro de repaso y los resultados del tacto. Así, el desempeño reproductivo puede relacionarse con el manejo recibido por cada animal.
En recría y feedlot, la recomendación es complementar el lector con balanzas electrónicas o equipos que permitan adaptar los sistemas mecánicos. El pesaje individual ayuda a detectar animales que no alcanzan los objetivos y a corregir problemas de alimentación, manejo o sanidad.
Eficiencia productiva
La tecnología adquiere mayor importancia en un contexto de buenos valores para la hacienda, porque las ineficiencias representan pérdidas significativas. Dejar de ganar 200 o 300 gr/día de peso, o perder un punto de preñez, puede afectar considerablemente el resultado del establecimiento.
Corbeta Semper sostuvo que la ganadería vende kilos de carne y, por lo tanto, necesita medir con precisión cuánto produce. Una caravana electrónica cuesta menos de 300 gr de ternero, mientras que un bastón lector equivale a unos 500 kg.
Los equipos de Datamars son compatibles con más del 90 % de los programas de gestión. Para muchos establecimientos, una planilla de cálculo puede ser suficiente, siempre que se registren datos útiles para tomar decisiones y no información que luego quedará sin analizar.
Respaldo sanitario
La identificación individual también fortalece la trazabilidad sanitaria. Ante una emergencia, permite localizar rápidamente a los animales involucrados, reconstruir sus movimientos y actuar con mayor velocidad para contener una enfermedad.
El desafío ya no consiste solamente en colocar la caravana obligatoria, sino en transformar esa identificación en información capaz de mejorar la productividad, respaldar el estatus sanitario y responder a mercados cada vez más exigentes.



