En la reunión de la ITGA, realizada en África, José Javier Aranda reclamó soluciones concretas para mejorar el ingreso de los productores.
El reclamo por un ingreso digno para los productores volvió a ocupar el centro del debate tabacalero internacional. Durante la Reunión Regional de África 2026 de la Asociación Internacional de Productores de Tabaco (ITGA), realizada en Zimbabwe, el presidente de la entidad, José Javier Aranda, planteó que la sostenibilidad de la cadena no puede separarse de la situación económica de quienes producen.
El encuentro reunió a representantes de Malawi, Tanzania, Zambia y Zimbabwe, además de funcionarios, asociaciones de productores, empresas y especialistas vinculados a la cadena global del tabaco. La agenda incluyó el análisis de los mercados, los costos de producción, las tendencias de precios, la presión regulatoria y el impacto del cambio climático sobre la actividad.
Respaldo oficial
La apertura del encuentro tuvo como anfitrión al ministro de Agricultura de Zimbabwe, Anxious Masuka, a quien Aranda agradeció especialmente por su respaldo al sector y a la ITGA. El dirigente argentino destacó que el funcionario acompañó en forma sostenida las reuniones de la organización y mantuvo una actitud abierta al diálogo con los productores.
Masuka también dejó una definición fuerte sobre el peso económico y social del cultivo en su país. “El cultivo del tabaco corre por nuestras venas. El tabaco paga nuestras cuentas. No debemos disculparnos por eso”, afirmó ante los asistentes.
El ministro habló desde su propia experiencia como productor tabacalero y remarcó la importancia de una actividad que genera empleo, desarrollo y oportunidades para miles de familias rurales. En ese contexto, advirtió que el sector necesita respuestas concretas frente al aumento de los costos, la presión de los mercados y las tensiones vinculadas a los esquemas de producción y comercialización.
El reconocimiento al ministro se enmarcó en el peso que el tabaco tiene para Zimbabwe y para la región africana. Aranda también valoró el trabajo de la Asociación de Tabaco de Zimbabwe, miembro fundador de la ITGA, y la resiliencia de los productores de ese país, que lograron ubicar a su nación entre los principales actores mundiales en producción y exportación.

Ingreso digno
Uno de los ejes centrales del encuentro fue el concepto de ingreso digno, entendido como la necesidad de que las familias productoras puedan sostener sus explotaciones, invertir y vivir de su trabajo. Para Aranda, este punto debe pasar de la discusión técnica a la acción concreta.
“Los productores no viven de estudios, informes o presentaciones. Viven de los ingresos que generan en sus explotaciones”, señaló durante un taller dedicado a ese tema. En ese marco, advirtió que la industria lleva mucho tiempo identificando, midiendo y debatiendo problemas, pero que los productores necesitan resultados tangibles.
El dirigente argentino remarcó que los agricultores siguen produciendo en un contexto cada vez más exigente, marcado por el aumento de los costos, la volatilidad de los mercados, los riesgos climáticos, los desafíos laborales y mayores exigencias regulatorias.
Cadena sostenible
Aranda sostuvo que el valor de la industria comienza en el productor. Por eso, planteó que es razonable que quienes asumen riesgos, invierten y sostienen la producción reciban una parte justa de los beneficios que genera la cadena.
“No puede haber cadenas de suministro sostenibles sin medios de vida sostenibles”, afirmó. Según el presidente de la ITGA, si aumentan los márgenes y beneficios en otros eslabones, ese progreso también debe reflejarse en el bienestar económico de los productores.
El planteo apunta a una responsabilidad compartida. Para Aranda, muchas inversiones en infraestructura, productividad, comunidades y futuro no pueden ser realizadas solo por los agricultores, especialmente cuando no reciben ingresos suficientes para sostenerlas.
Última reunión
La reunión africana tuvo además un componente personal para el dirigente argentino, ya que fue su última participación regional como presidente de la ITGA. En su mensaje final, expresó que espera que el legado de la organización en África se traduzca en mejoras concretas para los productores, en especial para los pequeños agricultores.
También reconoció el rol de los productores de mayor escala, que asumen inversiones y responsabilidades dentro del desarrollo sectorial. Sin embargo, insistió en que todos los actores de la industria tienen un papel que cumplir.
El mensaje final fue un llamado a trabajar en conjunto para transformar diagnósticos en soluciones. Para Aranda, el futuro de la cadena tabacalera dependerá de que los productores reciban el reconocimiento, el apoyo y los ingresos necesarios para seguir sosteniendo una actividad clave en numerosas economías regionales.



