Inicio Ganadería “Estamos regalando una porción de mercado que cuesta conseguir”

“Estamos regalando una porción de mercado que cuesta conseguir”

Referentes de la ganadería salteña destacaron que el cierre de exportaciones perjudica a los productores en un contexto económico complejo, pero no frenará la suba de precios.


Referentes de la producción agraria en la provincia manifestaron que adhieren al paro nacional del campo en contra de la suspensión de exportaciones por la delicada situación que atraviesa el sector. Afirman que la restricción de la Nación no servirá para frenar la suba de precios al consumidor, como se plantea desde el oficialismo, pero puede complicar más la actividad ganadera porque implica poner mercados en riesgo.

El presidente de la Sociedad Rural Salteña, Carlos Segón, manifestó que los engordadores, el feedlot, arrojó una pérdida de 5.000 pesos por cabeza en todo 2020. Si bien este año mejoró un poco el panorama, hay pérdidas de 2.000 pesos por cabeza y la decisión del Gobierno nacional los afecta.
“Esta medida que tomó el Gobierno todavía no está clara porque la verdad que hacer una suspensión de exportaciones por 30 días no tiene ningún sentido, ya que las operaciones de exportación demoran aproximadamente 60 días”, señaló Segón.

Agregó que luego de que se compra hacienda, se faena y se embarca solamente a China y hay un plazo de 50 días de viaje en barco, por lo que la suspensión por 30 días no tiene sentido. “Presumo que puede haber un negocio entre bambalinas con el grupo de frigoríficos extranjeros. Llama la atención que se suspenden exportaciones de vaca a china, que es una que no consumimos y que se dedicaba a la producción de picadillo o corned beef pero no se suspende la cuota 481 y la Hilton, que son cortes que se consumen en Argentina”.

Destacó que adhieren al paro porque en 2006 ya vivieron una situación similar con la pérdida de un centenar de frigoríficos, más de 35.000 empleados y 12 millones de cabezas de ganado en Argentina.

“Esta situación de imprevisibilidad hace que los compradores del exterior pasen a abastecerse de países vecinos como Paraguay, Uruguay y Brasil, que seguro festejan esta medida porque le estamos regalando una porción del mercado que lleva mucho tiempo poder conseguirla”, recalcó.

Añadió que no va a haber ningún efecto en el precio de la carne en el mostrador, porque lo que se suspende es la salida de mercadería que no va a la mesa de los argentinos. “Creer que la carne es la culpable de la inflación es fácil de rebatir porque Uruguay, Paraguay, Brasil venden a precios superiores a los nuestros porque no tienen retenciones ni desdoblamiento cambiario, y sin embargo no tienen problemas inflacionarios como Argentina”, indicó.

Definió a la decisión del Gobierno nacional como “una medida electoralista como para hacerle creer a la gente que se está tratando de bajar la inflación, pero de una manera totalmente equivocada”.

Consideró que la única forma de bajar el precio de la carne es que se aumente la producción. “Para esto hay que sacar retenciones, el desdoblamiento cambiario y hay que tener seguridad jurídica porque el productor que invierte en ganadería lo hace pensando en cinco años en adelante”.

Tiempo y esfuerzo

El vicepresidente de Prograno, Santiago Bayón, precisó que desarrollar el negocio de la carne lleva bastante tiempo e implica muchísimo esfuerzo para desarrollar campos, implantar pasturas, criar el ganado y mejorar la genética.

“A eso se suma el esfuerzo que hacen los exportadores para conseguir mercados y el de los industriales de poner frigoríficos, porque son 3.000 las instalaciones. Si de golpe todo eso se corta porque querés que antes de las elecciones haya una sobreoferta de carne es como pegarte un tiro en el pie”, dijo Bayón.

Recalcó que las subas constantes del precio de la carne son similares a los aumentos en verduras, frutas, shampoo o nafta. “Tenemos una inflación desbocada y es un problema de política macroeconómica así que hay que atacarlo desde ese punto de vista”, indicó.

“Agarrarse con la carne, que es un símbolo, es destruir una industria que cuesta esfuerzo consolidar. Es como hipotecar una casa para hacer una fiesta”, señaló.

Mencionó que adhieren al paro porque no pueden tener su actividad, vida y negocio sujeto a normas intempestivas. Consideró que el Gobierno provincial debería pronunciarse sobre la situación, como pasó en Santa Fe, Córdoba y Corrientes.

Lucas Elizalde, productor agropecuario y expresidente de la Sociedad Rural Salteña, expresó que corren el riesgo de volver a la situación que ya vivieron hace más de 10 años.

“El productor ganadero criador es el primer eslabón, y de alguna manera el que más esfuerzo hace a largo plazo. Expresamos un rechazo contundente a la medida el Gobierno nacional, que vemos nociva y dañina para todos. No hay que olvidar que ya hemos visto hace años cómo cerraron unos 120 frigoríficos”, puntualizó.

Con relación a la suba de los precios, considera que para que no haya inflación el Gobierno tiene que implementar otro tipo de medidas. “El déficit fiscal es la causa de todos los problemas, que genera que el Gobierno tenga que emitir dinero y eso provoca un efecto secundario, que es la falta de confianza de todos. El Gobierno atiende el problema de la carne porque es político, un bien muy consumido… pero acá sube todo. El problema en realidad es la inflación, no la carne”, culminó.

Fuente: El Tribuno