En el acto central de la Expo Rural Salteña se expusieron coincidencias entre el Gobierno provincial y las entidades del campo sobre el potencial productivo del NOA, pero también reclamos concretos por retenciones, infraestructura y condiciones para duplicar el stock ganadero.
La inauguración de la 82ª Expo Rural Salteña estuvo atravesada por un reclamo común del sector agropecuario: mejorar las condiciones de competitividad para que el potencial productivo del norte pueda traducirse en más inversión, empleo y exportaciones. Retenciones, presión fiscal, caminos, costos logísticos, ferrocarril, seguridad jurídica y el desarrollo de la ganadería fueron algunos de los ejes planteados por los dirigentes rurales, mientras que el gobernador Gustavo Sáenz reivindicó el orden fiscal, pero reclamó a la Nación una mirada federal y más infraestructura para las provincias.
El acto reunió al presidente de la Sociedad Rural de Salta (SRS), Alfredo Figueroa; al titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino; al presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani; y al gobernador de Salta, Gustavo Sáenz. En sus discursos hubo coincidencias sobre la oportunidad que atraviesa la producción agropecuaria, aunque también reclamos concretos para que la mejora de la macroeconomía tenga su correlato en las condiciones que enfrentan los productores, especialmente en el norte argentino.
Retenciones, caminos y ganadería con margen para crecer
El anfitrión de la exposición fue quien puso sobre la mesa buena parte de la agenda productiva provincial. Figueroa destacó que la Rural debe ser también un espacio para discutir las condiciones en las que trabajan los productores y reclamó una reducción gradual y sostenida de los derechos de exportación.
“No podemos dejar de mencionar la carga que representan los derechos de exportación, las famosas retenciones del agro”, sostuvo el presidente de la SRS. Según planteó, se trata de un tributo que continúa afectando la rentabilidad y la capacidad de reinversión del productor, por lo que reclamó previsibilidad y una baja que permita recuperar competitividad.
El otro gran eje fue la infraestructura. Figueroa señaló que tanto las rutas nacionales como las provinciales necesitan inversiones sostenidas y propuso avanzar con convenios entre Vialidad Provincial y los productores para conformar consorcios camineros destinados al mantenimiento de los caminos internos de las zonas productivas.
“Ese modelo asociativo entre el Estado y los productores puede ser el camino para que cada tonelada que producimos llegue en tiempo y forma a su destino”, afirmó.
En la misma línea, pidió avanzar con la concesión del Belgrano Cargas, al que definió como una obra estratégica para reducir los costos logísticos e integrar al NOA con los puertos. También vinculó ese reclamo con el desarrollo del corredor bioceánico, al que consideró una oportunidad para que Salta se convierta en un punto de conexión entre el Atlántico y el Pacífico.
La presión tributaria fue otro de los planteos. El dirigente rural reclamó una reforma que permita simplificar el sistema y reducir los impuestos que, según señaló, generan distorsiones y restan competitividad a la producción.
Pero el principal desafío productivo que marcó Figueroa estuvo dentro de la propia provincia: duplicar el stock ganadero de Salta. Para eso, consideró necesario seguir avanzando con el manejo de bosques con ganadería integrada (MBGI) y acelerar los trámites administrativos vinculados con los proyectos productivos.
“Cada demora es, ni más ni menos, trabajo genuino que dejamos de generar para los salteños”, afirmó.
El presidente de la SRS sostuvo que la ganadería puede convertirse en una de las principales herramientas para generar empleo y arraigo en la provincia. En ese sentido, destacó el potencial de ampliar la producción y señaló que Salta tiene condiciones para desarrollar distintas cadenas agropecuarias.
También puso en valor los resultados de la exposición: mencionó la venta de reproductores y señaló que durante los remates de invernada realizados en el marco de la Expo Rural 2026 se comercializaron 19.000 cabezas.
Figueroa extendió además el planteo a las distintas actividades productivas de Salta -maíz, soja, poroto, caña de azúcar, cítricos, frutas, hortalizas, vinos, leche, tabaco, huevos y carnes, entre otras- y reclamó condiciones que permitan agregar valor en origen y fortalecer a las pequeñas y medianas empresas.
La Mesa de Enlace puso el foco en la competitividad
El presidente de la SRA, Nicolás Pino, coincidió en que el reordenamiento de la economía constituye una oportunidad, pero sostuvo que ahora es necesario avanzar sobre las condiciones que permitan transformar la estabilidad macroeconómica en mayor producción.
“Creemos que es momento de dar los próximos pasos para que esa estabilidad se transforme definitivamente en más producción, más inversión, más empleo y más exportaciones”, afirmó.
Pino destacó la demanda internacional de alimentos y el potencial de la Argentina, pero advirtió que esa oportunidad no podrá aprovecharse sin una mejora de la competitividad. En particular, señaló que la estructura de costos, la infraestructura y la logística tienen un peso decisivo para las economías regionales.
Para la SRA, uno de los próximos pasos centrales debe ser la eliminación de los derechos de exportación. “Nuestra posición es clara: pedimos retenciones cero por ley y para siempre”, sostuvo Pino, aunque aclaró que el proceso debe ser compatible con el ordenamiento de las cuentas públicas.
El dirigente nacional también puso el foco en la situación del norte argentino, donde las distancias y los costos de transporte generan una desventaja adicional frente a otras regiones y países. Rutas, caminos, ferrocarriles, energía, conectividad y corredores logísticos eficientes aparecen, según planteó, como condiciones necesarias para que la producción salteña pueda llegar a los mercados nacionales e internacionales con costos competitivos.
En ese punto hubo una coincidencia directa con Figueroa y con Castagnani: la infraestructura fue presentada como una de las principales restricciones para el crecimiento productivo del NOA.
Pino incorporó además otro eje: la seguridad jurídica sobre la tierra. Consideró que la propiedad privada debe ser respetada y que la legislación tiene que generar previsibilidad para las inversiones productivas, sean nacionales o extranjeras.
“Queremos una Argentina abierta a la inversión productiva”, sostuvo, con la condición de que esa inversión se desarrolle dentro de reglas claras y genere producción, trabajo y desarrollo.
El presidente de la SRA también destacó el potencial de los servicios ecosistémicos y del mercado de carbono. Señaló que la entidad viene trabajando desde 2022 para establecer un marco que otorgue previsibilidad a esta actividad y sostuvo que para Salta y Jujuy puede convertirse en una fuente adicional de ingresos para los productores, junto con la conservación de los recursos naturales.
Desde CRA, Castagnani coincidió con el diagnóstico, aunque agregó reclamos vinculados con la agenda legislativa y el funcionamiento de las entidades.
“Si hay dos reclamos y necesidades que escuchamos en todas las producciones y en todas las rurales, es el problema de la falta de infraestructura”, señaló.
El dirigente valoró especialmente la licitación del Belgrano Cargas, al considerar que el ferrocarril puede aliviar la presión sobre las rutas y reducir los costos de producción. Recordó que más del 90% de la producción se transporta actualmente por carretera y consideró que un sistema ferroviario más eficiente tendría un impacto directo en la competitividad del norte.
Castagnani también cuestionó la presión fiscal en sus distintos niveles. Diferenció entre las cargas nacionales, provinciales y municipales y señaló que, en algunos casos, las tasas locales y el impuesto a los Ingresos Brutos generan una fuerte carga sobre las actividades productivas. Sumó a ese diagnóstico el costo de las cargas sociales y los saldos de IVA.
En materia nacional, reiteró la postura de CRA a favor de la eliminación de las retenciones y también se refirió al debate por el Ipcva. Señaló que la entidad considera que el organismo debe continuar financiándose mediante un aporte obligatorio, aunque planteó la necesidad de reconocer errores y avanzar con cambios.
El presidente de CRA también reclamó que el Congreso retome el debate de la legislación vinculada con incendios y tierras. En particular, cuestionó que actualmente pueda terminar siendo perjudicado tanto el productor que resulta víctima de un incendio como quien provoca el fuego.
“No tenemos que tener miedo al debate. El debate enriquece y el debate une a la gente”, sostuvo.
Otro de sus reclamos estuvo relacionado con el delito rural. Castagnani pidió que se avance en una tipificación específica para hechos de vandalismo y robos dentro de establecimientos productivos, como la destrucción de silos bolsa o instalaciones rurales.
También destacó el debate sobre el mercado de carbono como una oportunidad para el norte argentino y mencionó el trabajo que CRA lleva adelante en torno a la futura ley de semillas. En ese punto remarcó que las economías regionales deben ser contempladas de manera específica y mencionó particularmente a la chía y el poroto como producciones que Salta necesita defender.
El dirigente cerró con un llamado a los productores a involucrarse más activamente en las entidades. “Las entidades se hacen fuertes con la participación de los productores”, afirmó.
Sáenz: equilibrio fiscal y reclamo federal
El gobernador Gustavo Sáenz recogió varios de los planteos formulados durante el acto y centró su discurso en la necesidad de compatibilizar el orden macroeconómico con el desarrollo productivo de las provincias.
El mandatario reivindicó el acompañamiento de su gestión a las políticas nacionales destinadas a ordenar las cuentas públicas y reducir los desequilibrios, pero sostuvo que ese proceso no puede traducirse en mayores dificultades para quienes producen.
“El equilibrio fiscal debe ir acompañado del equilibrio social”, afirmó Sáenz. Y agregó: “El equilibrio fiscal no puede ser un fin en sí mismo si se logra a costa del estrangulamiento de quienes producen o del abandono de las necesidades básicas de nuestra gente”.
Su principal planteo político fue la necesidad de abandonar una mirada excesivamente concentrada en Buenos Aires. “Es hora de que la Argentina deje de ser concebida y administrada solamente desde el puerto de Buenos Aires”, sostuvo.
Para Sáenz, el problema del norte no pasa únicamente por la distancia geográfica, sino por el impacto que tienen sobre la producción los costos de transporte, los combustibles, la energía y las condiciones de infraestructura.
En ese punto retomó una de las expresiones más fuertes del acto: el “impuesto a la distancia”, que, aunque no está formalmente legislado, afecta a los productores del norte al elevar sus costos y reducir su capacidad para competir.
“El federalismo no es una consigna para repetir en las fechas patrias. Se demuestra en la distribución equitativa de los recursos, en la infraestructura estratégica y en la igualdad de oportunidades para las provincias que producen y alimentan a la Nación”, afirmó.
El gobernador también defendió el nuevo Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN) y vinculó esa herramienta con la posibilidad de ampliar la actividad ganadera sin resignar la conservación ambiental.
Según señaló, Salta cuenta con más de 2 millones de hectáreas con potencial para desarrollarse mediante planes de manejo de bosques con ganadería integrada. Para el mandatario, el manejo responsable del bosque puede permitir aumentar la disponibilidad de forraje, mejorar la infraestructura y el acceso al agua, preservar la biodiversidad y, al mismo tiempo, ampliar el stock ganadero.
El desarrollo de la ganadería fue acompañado por una mirada más amplia sobre las cadenas productivas. Sáenz destacó el peso de la agricultura y de productos como las legumbres, el maíz, la soja y el tabaco en las exportaciones salteñas y planteó la necesidad de producir más terneros, agregar valor y mejorar la logística.
También mencionó el potencial de otras actividades, como la producción ovina, caprina, porcina y avícola, además de otras cadenas que pueden generar empleo y arraigo en distintas localidades.
En materia de política nacional, Sáenz sostuvo que su gobierno acompañó las medidas destinadas a ordenar la macroeconomía, pero marcó límites cuando consideró que estaban en juego intereses productivos de la provincia. Mencionó específicamente las discusiones vinculadas con el Fondo Especial del Tabaco, la producción de banana y otras economías regionales.
“Hay que trabajar junto al gobierno nacional. El gobierno nacional, junto a los gobiernos provinciales; los gobiernos nacionales y provinciales, junto al sector de la producción”, sostuvo, y reclamó diálogo y consensos para evitar posiciones que impidan avanzar sobre una agenda común.
El cierre del gobernador volvió sobre una de las principales demandas de la jornada: la infraestructura. Sáenz volvió a comprometerse con la construcción del corredor bioceánico y aseguró que continuará reclamando las rutas y obras necesarias para mejorar las condiciones de competitividad del norte.
“No voy a prometer porque no somos los que decimos, sino los que hacemos y mostramos”, afirmó. Y luego dejó uno de los compromisos políticos más fuertes de su discurso: “Hasta el último día de mi gestión voy a trabajar para hacer realidad el corredor bioceánico”.
Así, la inauguración de la Expo Rural Salteña dejó un diagnóstico compartido entre dirigentes rurales y Gobierno provincial: Salta tiene producción, recursos, genética y posibilidades de crecer, pero necesita bajar costos, mejorar infraestructura y generar reglas previsibles para transformar ese potencial en mayor producción. La diferencia estuvo menos en el diagnóstico que en el plano de las responsabilidades: mientras las entidades reclamaron cambios concretos en impuestos, retenciones, logística y legislación, Sáenz puso el acento en una agenda federal que permita que las provincias del norte tengan condiciones similares a las del resto del país.





