José Aranda, presidente saliente de la ITGA, pidió atender las señales del mercado y sostener la defensa de los productores.
La Asociación Internacional de Productores de Tabaco (ITGA) renovó su conducción durante la Asamblea General Anual realizada en Dortmund, Alemania, en el marco de InterTabac. Marcílio Drescher, presidente de la Asociación de Productores de Tabaco de Brasil (Afubra), fue confirmado como presidente electo y sucederá a José Javier Aranda, quien concluyó un mandato de cuatro años.
Al despedirse, Aranda dejó un mensaje centrado en los desafíos económicos y regulatorios de los productores. Advirtió que aumentar la producción no necesariamente mejora los ingresos y puede profundizar la presión sobre los precios cuando la oferta supera la demanda.
La asamblea reunió a representantes de organizaciones y comunidades productoras, en un escenario de cambios en el mercado, precios que preocupan a los productores, mayor escrutinio regulatorio y exigencias crecientes de sostenibilidad, trazabilidad e ingresos dignos.
Durante 2026, la ITGA incorporó nuevos miembros y restableció contactos con organizaciones que habían dejado de participar. También fortaleció la cooperación con InterTabac e InterSupply. La Reunión Regional de las Américas sentó bases para una mayor coordinación y una defensa más unificada, mientras la asociación mantuvo su trabajo en África.
En ese período, además, realizó un estudio sobre ingresos dignos con la participación de más de 700 productores. Estas acciones integraron una agenda para sostener la representación de las comunidades tabacaleras en los debates que condicionan su actividad.
Aranda sostuvo que los dos últimos años fueron especialmente difíciles y recordó que, en un momento, él y el Secretariado debieron elaborar un plan de contingencia sin precedentes, debido a que la ITGA atravesó un momento institucional muy delicado, y afirmó que el compromiso colectivo permitió evitar un desenlace negativo para la asociación.
La experiencia, dijo, le permitió comprender mejor el alcance de la ITGA. Con mecanismos de trabajo adecuados, recursos y compromiso de sus miembros, consideró, la organización puede influir en las discusiones regionales y mundiales y fortalecer la posición de los productores.
El dirigente destacó el reconocimiento construido por la asociación durante sus 43 años de trayectoria. Afirmó que deja una ITGA más fuerte y encaminada, y agradeció a los miembros por la confianza y al Secretariado por su dedicación.
Producción y precios
En el plano productivo, pidió prestar más atención a los niveles de oferta. Según señaló, los aumentos de producción están afectando los precios y productores de numerosos países expresaron su disconformidad con los valores ofrecidos este año. También advirtió que el mercado ya no muestra el mismo apetito por el tabaco que en años anteriores.
“Producir más no significa necesariamente ganar más”, afirmó. Si el incremento de la oferta no encuentra una demanda equivalente, la presión sobre los precios termina recayendo en los productores. Por eso llamó a observar las señales del mercado y priorizar una mayor disciplina productiva.
Defensa y regulación
La defensa de los intereses del sector y el seguimiento de las regulaciones ocuparon otro tramo central de su discurso. Aranda mencionó el resultado del proceso de consulta sobre la Directiva Europea de Productos del Tabaco y la próxima COP11 entre los temas que exigirán atención.
Durante su gestión participó en dos conferencias de las partes, acompañó el trabajo sobre la directiva europea y contribuyó a fortalecer la coordinación de los productores en las Américas. También reclamó que la ITGA se mantenga activa y presente en los procesos regulatorios. “No podemos permitirnos estar ausentes de estas conversaciones”, sostuvo.
Aranda pidió fortalecer la presencia de la ITGA en Asia y Europa y profundizar los vínculos con las organizaciones regionales. Consideró que una mayor articulación ampliaría la representación mundial de los productores.
Nuevo presidente
Drescher planteó tres prioridades para su mandato: ampliar la voz de los productores en las decisiones que afectan su futuro, mejorar la comprensión de su realidad económica y contribuir a la viabilidad de las comunidades tabacaleras. También propuso acompañar la adaptación a nuevas exigencias de mercado, regulación, sostenibilidad y trazabilidad.
El presidente electo afirmó que buscará aprovechar el trabajo de los últimos años y reforzar la representación de los productores. La transición se apoya, según la ITGA, en una etapa de mayor participación de sus miembros, coordinación regional y cooperación con actores del sector.
Aunque deja la presidencia, Aranda aseguró que seguirá vinculado a la asociación y dispuesto a colaborar. Cerró con un agradecimiento a los miembros y al Secretariado, y con la convicción de que la ITGA debe preservar su legado y fortalecer la voz colectiva de los productores.



