Sarnari planteó en el Congreso de la entidad los principales problemas de los productores: retenciones, costos, financiamiento, infraestructura y economías regionales.
La Federación Agraria Argentina (FAA) inició este martes en Rosario su 112° Congreso Anual Ordinario, un encuentro que reúne a representantes de filiales, cooperativas, centros de juventudes y grupos de mujeres rurales de distintas regiones del país. La agenda incluye el análisis de la situación productiva, la definición de la estrategia gremial y la renovación de autoridades.
Durante la apertura, la presidenta de la entidad, Andrea Sarnari, planteó los principales problemas que atraviesan los productores y reclamó políticas públicas que contemplen las distintas escalas y realidades productivas. Entre los ejes de su discurso estuvieron la presión impositiva, las retenciones, el acceso al financiamiento, el costo de los arrendamientos, la infraestructura y las dificultades de las economías regionales.
“Producir hoy es cada vez más complejo”, sostuvo Sarnari, al señalar que en distintas zonas del país los productores afrontan mayores costos de insumos, arrendamientos elevados, presión fiscal y dificultades para acceder a financiamiento. Según planteó, esa situación lleva a que muchas veces el resultado de una campaña no alcance para justificar el esfuerzo realizado.
En materia impositiva, la titular de la FAA reclamó una reducción de la carga fiscal y cuestionó que las medidas transitorias sobre las retenciones no sean acompañadas por una eliminación definitiva. “Las retenciones son el peor de los impuestos, regresivo, distorsivo y de uso discrecional”, afirmó, y sostuvo que su eliminación debería establecerse por ley del Congreso.
Sarnari también planteó que la discusión debe abarcar el conjunto de la estructura tributaria, incluidos los impuestos nacionales y provinciales y las tasas municipales, con especial atención sobre el impacto que tienen en los productores de menor escala. En ese sentido, reclamó una reforma tributaria integral que contemple a los pequeños y medianos productores.

Otro de los puntos abordados fue el financiamiento. La presidenta de la FAA señaló que el crédito resulta necesario tanto para incorporar tecnología como para atravesar emergencias y reclamó plazos y tasas acordes con los ciclos de cada actividad. También mencionó las dificultades de distintas economías regionales para acceder a herramientas financieras.
El acceso a la tierra y el costo de los arrendamientos también formaron parte de su discurso. Sarnari sostuvo que se necesitan políticas de financiamiento de largo plazo y herramientas fiscales que favorezcan el acceso al arrendamiento para quienes trabajan directamente en los establecimientos.
En cuanto a la tecnología y las semillas, afirmó que los productores necesitan incorporar innovación, pero planteó que esa incorporación no debería transformarse en una nueva carga. En particular, defendió el derecho al uso propio de las semillas y señaló que la FAA trabaja en una propuesta legislativa dentro del marco de UPOV 78, en rechazo a UPOV 91.
La infraestructura rural fue otro de los reclamos. Sarnari mencionó las dificultades para sacar la producción durante períodos de lluvias, el estado de los caminos rurales, los problemas de conectividad y la necesidad de mejorar rutas, puertos, ferrocarriles y capacidad de acopio.
“Queremos tener cosechas récord, pero para eso hay que preparar al país con puertos, con rutas, con trenes, con caminos rurales y con acopios con capacidad adecuada”, sostuvo.
Economías regionales y organismos del sector
Sarnari dedicó además un apartado a las economías regionales, al advertir sobre el impacto de los altos costos, las distancias, la infraestructura y, en algunos casos, las dificultades asociadas a la apertura de importaciones.
Según planteó, la desaparición de un productor regional no afecta solamente a una explotación, sino también a las cadenas económicas locales, el empleo y la capacidad productiva e industrial de cada región.
Ante los riesgos climáticos, reclamó políticas de prevención y mitigación y destacó la necesidad de avanzar hacia un seguro multirriesgo a nivel nacional, tomando como referencia experiencias piloto desarrolladas en algunas provincias mediante articulaciones público-privadas.
Otro de los puntos centrales de su discurso fue la situación del INTA frente al proyecto de Presupuesto nacional. Sarnari manifestó preocupación por los recursos destinados al organismo y defendió su autonomía para definir estrategias de investigación, desarrollo y extensión vinculadas con el sector agropecuario.
También reivindicó el rol del Senasa para garantizar la sanidad y calidad de los alimentos destinados al mercado interno y a la exportación.
En el caso del Ipcva, sostuvo que la entidad cumple un papel en la promoción de la carne vacuna, la apertura de mercados internacionales y la capacitación de productores. En ese sentido, defendió la continuidad de sus herramientas y recursos.
El discurso de Sarnari también puso énfasis en la necesidad de políticas públicas diferenciadas para las distintas escalas y regiones productivas. “No pedimos privilegios. Necesitamos condiciones para producir, con reglas claras y previsibles. Queremos planificar y necesitamos rentabilidad”, afirmó.
El Congreso de la FAA continuará este miércoles en Rosario con el tratamiento de la agenda institucional y la definición de las autoridades de la entidad para el próximo período.




