Organizaciones de la producción, la industria, la academia y el trabajo señalaron que la iniciativa permitirá fortalecer la producción nacional, sustituir importaciones y generar empleo.
Un amplio conjunto de entidades representativas de la producción, el agro, la industria, el trabajo, la academia y las cadenas de valor vinculadas al bioetanol expresó su respaldo al Proyecto de Ley de Biocombustibles presentado por la senadora Patricia Bullrich y otros legisladores.
Las instituciones firmantes consideraron que la iniciativa representa una oportunidad estratégica para consolidar una política energética moderna, federal y orientada al crecimiento productivo, la generación de empleo y el desarrollo sustentable del país.
“Avanza en la dirección correcta al establecer un marco de mayor previsibilidad para los biocombustibles, promoviendo inversiones, fortaleciendo las economías regionales y permitiendo que Argentina aproveche sus ventajas competitivas en materia agropecuaria y agroindustrial”, señalaron.
Política energética
Las entidades manifestaron su expectativa de que el Senado reconozca la relevancia estratégica del proyecto y acompañe su tratamiento legislativo.
Según indicaron, la aprobación de la iniciativa permitiría avanzar hacia una política energética de largo plazo, capaz de integrar producción, industria, sustentabilidad y desarrollo federal.
El bioetanol argentino, producido a partir de caña de azúcar y maíz, fue señalado como un ejemplo concreto de agregado de valor en origen. Su desarrollo permite transformar materias primas en energía, fortalecer cadenas productivas y generar actividad económica en distintas regiones del país.
Más mezcla
Las instituciones también destacaron que una mayor incorporación de bioetanol en las naftas constituye una herramienta directa para mejorar la balanza comercial, al reducir las importaciones de combustibles fósiles y contribuir al ahorro de divisas.
En ese sentido, el incremento de la mezcla obligatoria del 12% al 15%, previsto en el proyecto de ley, permitiría sustituir importaciones, generar mayor demanda para la producción nacional de maíz y caña de azúcar, y profundizar el proceso de industrialización de recursos argentinos.
Asimismo, remarcaron que la iniciativa brinda un marco adecuado para una nueva etapa de inversiones, al promover competencia, apertura económica, participación provincial y mayor eficiencia en los mercados energéticos.
“La oportunidad es ahora”, concluyeron las entidades.
Entidades firmantes
Entre las instituciones que acompañan el respaldo al proyecto figuran el Centro Azucarero Argentino; la Cámara de Bioetanol de Maíz; CONINAGRO, que integra 350 cooperativas agropecuarias agrupadas en alrededor de 20 federaciones y reúne a más de 150.000 productores de economías regionales; la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar); la Cámara de la Pequeña y Mediana Empresa Productora y Expendedora de Biocombustibles (BioPyme); el Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT); la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC); la Cámara Argentina de la Construcción de Córdoba (CAMARCO); la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC; y la Universidad San Pablo-Tucumán.
También adhieren la Federación Obrera Tucumana de la Industria Azucarera (FOTIA); la Federación de Empleados de la Industria Azucarera (FEIA); la Unión Cañeros Independientes de Tucumán (UCIT); la Unión Cañeros Independientes de Jujuy y Salta (UCIJS); Cañeros Unidos del Este (CUE); y la Unión Cañeros del Sur.



