Inicio Agricultura La presión de la chicharrita se mantiene alta en el norte

La presión de la chicharrita se mantiene alta en el norte

El insecto vector del achaparramiento continúa mostrando abundantes capturas en las principales zonas productoras de maíz.

Las poblaciones de Dalbulus maidis, la chicharrita del maíz asociada al complejo de achaparramiento, continúan mostrando niveles elevados en las principales regiones endémicas del país y mantienen en alerta al sector productivo de cara a la campaña 2026/27, según el 43º informe de la Red Nacional de Monitoreo elaborado con datos relevados entre el 17 y el 31 de mayo.

El trabajo muestra un comportamiento heterogéneo según las regiones, aunque el NOA, el NEA y la zona Centro-Norte continúan concentrando la mayor presión poblacional del vector. En paralelo, los especialistas remarcan la necesidad de contar con heladas intensas durante el invierno para reducir la supervivencia de los insectos y cortar el denominado “puente verde” generado por los maíces voluntarios o guachos, que actúan como reservorios de la plaga entre campañas.

En el NOA, una de las zonas históricamente endémicas, el 94% de las trampas se ubicó sobre cultivos de maíz y las capturas continuaron en niveles elevados. El 77% de las localidades monitoreadas registró más de 100 adultos por trampa, aunque el dato mostró una leve mejora respecto del relevamiento previo, cuando ese porcentaje alcanzaba el 94%.

En el NEA, también considerado un núcleo endémico, se observó un incremento significativo en las capturas. Allí, el 84% de las trampas se instaló sobre maíz, principalmente en estadios reproductivos avanzados, y en más de la mitad de las localidades se detectaron niveles superiores a 100 adultos por trampa.

La presión del vector también se mantiene alta en la región Centro-Norte, donde el 95% de las trampas registró presencia de la chicharrita y el 81% quedó dentro de la categoría de mayor abundancia poblacional.

En el Litoral, aunque la dinámica se mantiene más estable, el 94% de las trampas detectó presencia de Dalbulus maidis y las mayores capturas se concentraron en Entre Ríos. El escenario es diferente en el Centro-Sur, donde el 42% de los sitios monitoreados no registró capturas y solo el 13% mostró niveles superiores a 100 adultos por trampa.

El informe también incorporó datos sobre la presencia de Corn Stunt Spiroplasma (CSS), uno de los patógenos asociados al complejo de achaparramiento del maíz. Los análisis realizados en localidades del NOA mostraron niveles de portación entre bajos y moderados.

Frente a este escenario, la Red Nacional de Monitoreo destacó la importancia de sostener los relevamientos durante todo el año y controlar los maíces voluntarios para reducir el riesgo sanitario de cara a la próxima campaña maicera.