Productores de Argentina, Brasil, Colombia, República Dominicana y Estados Unidos reclamaron una agenda regional coordinada para defender el empleo rural, las exportaciones y la sostenibilidad de las comunidades tabacaleras.
Productores tabacaleros de distintos países de América acordaron reforzar la cooperación regional y avanzar en una declaración conjunta para pedir regulaciones equilibradas, basadas en datos y compatibles con la defensa de las economías rurales vinculadas al cultivo de tabaco.
El planteo fue realizado en el marco del Encuentro Regional de las Américas de la International Tobacco Growers Association (ITGA), realizado en Santa Cruz do Sul, Brasil, donde participaron representantes de Argentina, Brasil, Colombia, República Dominicana y Estados Unidos.
Según el comunicado difundido por la entidad, el sector se reunió en un contexto normativo internacional cada vez más restrictivo y advirtió sobre la necesidad de actuar de manera coordinada frente a desafíos comunes que afectan la producción agrícola, las exportaciones y los medios de vida de miles de familias productoras.
La declaración acordada por las organizaciones participantes apunta a reforzar el intercambio de información, coordinar acciones regionales, responder a cuestionamientos sobre la actividad tabacalera y solicitar a los gobiernos una regulación que contemple tanto los objetivos de salud pública como la realidad socioeconómica de las zonas productoras.
En el caso de Argentina, el documento remarcó que el tabaco sigue siendo un pilar económico para provincias como Jujuy, Salta y Misiones, donde alrededor de 20.000 productores dependen directamente de la actividad. También destacó el impacto de la cadena en el empleo agrícola e industrial, además de su aporte fiscal a las provincias.
Brasil fue presentado como otro caso central dentro de la región. Allí, la producción tabacalera sostiene a más de 135.000 familias, especialmente en los estados del sur, y el país mantiene su posición como el mayor exportador mundial de tabaco. La actividad, según la ITGA, tiene un peso relevante en la generación de ingresos rurales y en las exportaciones.
El comunicado también mencionó a Colombia, donde la producción conserva una base técnica desarrollada durante décadas, y a República Dominicana, país que se consolidó como líder mundial en exportaciones de cigarros premium. En ese caso, el sector genera más de US$ 1.300 millones anuales en exportaciones, representa cerca del 10 % de las ventas externas nacionales y sostiene más de 120.000 empleos directos.
En Estados Unidos, los productores pusieron el foco en el rol del tabaco para comunidades agrícolas de estados como Carolina del Norte y Kentucky. También señalaron el impacto de los costos laborales, la dinámica comercial y la incertidumbre regulatoria sobre la sostenibilidad de las explotaciones.
Uno de los puntos centrales del encuentro fue la evolución del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco. Los productores sostuvieron que, si bien el tratado fue diseñado para abordar el consumo, su alcance avanzó sobre medidas que afectan de manera directa a la producción y a las comunidades agrícolas.
La ITGA también expresó preocupación por la próxima revisión de la Directiva sobre productos del tabaco de la Unión Europea. Para los participantes, ese proceso puede tener efectos más allá del mercado europeo y convertirse en un factor decisivo para la sostenibilidad del sector en las Américas.
José Aranda, presidente de la ITGA, afirmó que “una regulación excesiva y desequilibrada no logró erradicar el consumo de tabaco a nivel mundial”, pero sí generó consecuencias no deseadas como expansión del comercio ilícito, pérdida de ingresos públicos e inestabilidad económica en regiones rurales productoras.
En la misma línea, Marcílio Drescher, presidente de Afubra, sostuvo que en varios países donde se intensificaron las políticas restrictivas “los mercados ilegales se expandieron de manera espectacular”, afectando a las cadenas legales que cumplen normas fiscales, laborales, ambientales y de trazabilidad.
Entre las entidades firmantes figuran Afubra, la Cámara del Tabaco de Salta, la Cooperativa de Productores Tabacaleros de Salta, la Cámara del Tabaco de Jujuy, la Cooperativa de Tabacaleros de Jujuy, la Cooperativa Agroindustrial de Misiones, Fedetabaco, Intabaco, Burley Stabilization Corporation y Tobacco Growers Association of North Carolina.



