Inicio Agenda y Eventos “Argentina es el país que más crece en producción de leche” 🔊

“Argentina es el país que más crece en producción de leche” 🔊

En TodoLáctea 2026, la periodista especialista en lechería, Elida Thierry, analizó la situación de la la cadena de leche y lácteos.

En el marco de la pasada TodoLáctea 2026, la periodista agropecuaria, especialista en lechería, Elida Thierry analizó la actual situación de la la cadena argentina de leche y lácteos.

¿Cuál es la situación de SanCor?, ¿tiene posibilidad de salvarse o ya está condenada?

Son muchos años de crisis, casi 30 años de una crisis que ha tenido distintas intensidades, pero que siempre estuvo vigente: una crisis que empieza con mucho despilfarro, con muchas plantas, muchos empleados, mucho de todo. Se sobredimensionó la compañía que fue la más grande del país y que ha aportado en el ordenamiento del sector lechero, en calidad, en gestión de tambos, pero su sobredimensionamiento generó gastos obviamente extraordinarios.

Las crisis fueron muchas, pero lo más marcado empieza en el año 2005 cuando empieza un deterioro económico muy importante. Aparecen ofertas de compra, pero siendo cooperativa tenía que tener el visto bueno de los productores y esas ofertas fueron dadas de baja, ofertas tanto de una compra de Adecoagro como también de Fonterra, la gran cooperativa neozelandesa.

Cuando se mete el gobierno de Néstor Kirchner habla de generar una soberanía alimentaria y de defender a SanCor como cooperativa y a sus productos. Se intenta armar un fideicomiso con empresarios, pero con dineros públicos, que avanza bastante hasta que aparece Venezuela con necesidad de comprar leche y a cambio le da el dinero para cancelar unos 80 millones de dólares sobre una deuda total de 170 o 180 millones de dólares.

SanCor se recompone, respira. Sigue el vínculo comercial con Venezuela que después empieza a discontinuar los pagos y ahí le genera un pasivo que había quedado en 18 millones de dólares. Pasa el tiempo, llega 2017, la crisis vuelve, la situación ya es terrible. Se empieza a negociar para achicar la cooperativa y se venden plantas y marcas y se hacen acuerdos con el gremio ATILRA para pagos de salario.

Un salteño, José Urtubey, estuvo detrás de un pool de productores para comprar SanCor…

Claro, viene después de esto. La cooperativa anda después de 2017, hace acuerdos y se relocalizan producciones. Pero empieza la crisis de nuevo porque un fondo de inversión, BAF, que pasó también por Vicentín, y la destruye porque se toman malas decisiones gerenciales. Entonces se llega a 2022 con una crisis que se va marcando cada vez más y con la idea de un Nuevo fideicomiso con dinero del Banco Nación, no con dinero de los empresarios, y de la soberanía alimentaria el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, también el entonces gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, intentan gestionarla pero eso no funciona: el Banco Nación dice no vamos a poner plata acá porque ya tenemos el problema de Vicentín, que es muy grande, y el gremio que siempre fue cómplice de las malas decisiones empieza toda una gestión para que el fideicomiso prospere aunque no está la plata y los empresarios no quieren poner el dinero. Y en octubre de 2023, previo a las elecciones, arranca un bloqueo que fue letal: no eran bloqueos con gomas que se quemaban en la puerta de la empresa y no se dejaba otra vez salir leche porque eso quedaba mal, era un sistema de asambleas, amenazas de todo tipo a la gente, violencia dentro de la empresa, se hicieron denuncias penales que después no se terminaron corroborando la justicia, y los productores ya eran cada vez menos y SanCor se empieza a quedar sin leche propia.

¿A dónde van esos productores que dejan de entregarle leche a SanCor porque no la pueden cobrar nunca esa leche?, ¿hay poder de absorción de la industria láctea argentina para recibir esa leche?

Sí, hay varias empresas que se han beneficiado con la caída de una de estas grandes compañías. Como fue muy progresivo, se absorbió porque el problema grande es cuando esto pasa de golpe.

Lo cierto es que a SanCor, ya sin leche y casi sin actividad, lo que le queda es seguir achicándose y el gremio le hace una lista y se despiden a 450 personas en enero de 2025 y a las 2 semanas se presenta un concurso de acreedores y esa gente no cobra indemnización y se cierra el centro de distribución del acceso norte en Buenos Aires.

En definitiva, la justicia llega a la conclusión que SanCor debe 185 millones de dólares, la misma deuda que tenía en aquella crisis con Venezuela, está paralizada, no tiene alternativa y es de alguna manera forzada a pedir su propia quiebra.

Los principales acreedores de SanCor son obviamente el gremio la mutual y la obra social del gremio, y también ARCA y los gobiernos provinciales más unos 1.500 acreedores privados.

¿La industria láctea tiene poder de absorción para la leche que ya no se le entrega a SanCor, pero tiene poder de absorción para los trabajadores que ya no van a estar en SanCor?

No, porque es un montón de gente y esa situación es la que viene creciendo en los pueblos donde hay mucha gente que ya se fue o consiguió algo, una changa o reactivó algún negocio familiar. Pasa lo mismo en Lácteos Verónica, que también está en una crisis, y lamentablemente me parece que no hay forma de absorber a esos trabajadores.

La industria láctea argentina tiene más empleados de los que debería o lo que tiene en relación en el mundo. ATILRA siempre ha exigido tener esos empleados extra, pero hoy no hay capacidad de pago de salarios que son altos, y es un gremio que se lleva mucho porque, este año, por ejemplo, se lleva de la paritaria un bono solo para el gremio, no para la gente. Es un gremio que no representa a sus representados: estamos hablando que entre los 700 que se quedaron sin trabajo a los que hay que sumar otros 450 que se van a quedar sin trabajo, mientras que por detrás hay un gran negocio y una gran ambición del secretario general, Héctor Ponce, que quiere quedarse con la planta de Sunchales.

Otras empresas como Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima o La Suipachense quebraron el año pasado tienen a esta misma gente rondando y deberá definir el juez de qué manera y en qué momento se presenten ofertas para hacer inversiones.

La Suipachense, Verónica, SanCor, La Serenísima, todas en crisis… ¿tiene algún futuro la industria láctea en nuestro país o no somos competitivos?

La Argentina tiene enormes posibilidades: es el país que más crece en producción a nivel global y los márgenes que tiene en crecimiento productivo son grandes. El bajo costo de producción con la vaca pastando y comiendo alfalfa es mínimo frente a las necesidades que tienen otros países para producir y nos dan una condición muy importante.

Hay empresas multinacionales y nacionales en una industria lechera muy atomizada y sin monopolios: las líderes manejan solo el 12% del negocio y deben existir unas 600 pymes lácteas, distribuidas en todo el territorio con marcas que regionales. El problema de la lechería argentina está dado por el tema de la demanda y un el consumo que que ha subido, por arriba de los 200 litros por habitante, pero es cada vez más económico.

Argentina ha crecido en litros y tiene que crecer más en mercados. Se tienen que hacer más acuerdos para que la exportación no tenga alícuotas extra en algunos mercados, pero hoy se exporta el 30% de la leche y hay muchos desafíos como aprovechar el acuerdo de Unión Europea/ MercoSur o accede al mercado de Estados Unidos con negocios puntuales.