El envío de 22 toneladas desde Entre Ríos aprovechó la eliminación del arancel europeo y puso en marcha el nuevo esquema comercial.
La Argentina concretó la primera exportación de miel bajo el nuevo esquema comercial del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, en una operación que marca el inicio de una etapa con beneficios arancelarios para el sector apícola nacional.
El embarque, certificado por el Senasa, consistió en 22 toneladas de miel a granel provenientes de una empresa entrerriana radicada en Concordia. La operación se convirtió en la primera en aprovechar la eliminación total del arancel del 17,3% que hasta el mes pasado pagaba el producto argentino para ingresar al mercado europeo.
El nuevo esquema comercial comenzó a regir de manera provisional el 1 de mayo y contempla para el Mercosur una cuota anual de 45.000 toneladas de miel libres de aranceles, dentro de un mercado ampliado de más de 700 millones de consumidores.
Desde el Senasa destacaron que el acceso a estos beneficios depende del cumplimiento de exigencias sanitarias, de calidad y trazabilidad. En este primer envío, técnicos del organismo supervisaron las salas de extracción, la planta de homogenización y los protocolos de muestreo para garantizar el cumplimiento de los estándares requeridos por la Unión Europea.
La actividad apícola representa una de las producciones más federales del país, con presencia en 22 provincias, más de 4 millones de colmenas declaradas y alrededor de 75 mil toneladas de producción anual. En ese escenario, Entre Ríos aparece entre las principales provincias productoras por cantidad de colmenas y apicultores registrados.
Además del beneficio arancelario, el acuerdo comercial incorpora criterios vinculados a sostenibilidad y protección de indicaciones geográficas, aspectos que pasan a tener un peso creciente dentro del comercio agroalimentario internacional.
Requisitos para exportar a Europa
En paralelo a la puesta en marcha del acuerdo comercial, el Senasa avanzó con nuevas exigencias para los exportadores argentinos que comercialicen productos de origen animal y vegetal hacia la Unión Europea.
A partir de la Resolución 50/2024 de la Secretaría de Agricultura, los operadores deberán presentar una Declaración Jurada que autorice el uso de información contenida en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) para los procesos de certificación y trazabilidad.
La medida alcanza inicialmente a exportadores de soja y carne vacuna y busca adecuar el sistema argentino a las nuevas normativas europeas vinculadas a sostenibilidad ambiental y control de la deforestación.
Según explicó el organismo sanitario, los exportadores deberán habilitar el acceso a datos vinculados con ubicación, georreferenciación, movimientos y existencias productivas, información que será utilizada por certificadoras privadas dentro de los esquemas de diferenciación agroindustrial.
El trámite se realizará de manera digital a través del sistema SIGTrámites y será obligatorio para las exportaciones que se concreten desde el 1 de enero de 2027.
Con estas medidas, el Gobierno nacional busca fortalecer la inserción internacional de los productos agroindustriales argentinos en un contexto donde los mercados externos exigen cada vez mayores estándares sanitarios, ambientales y de trazabilidad.



