Inicio Maquinaria Amarela consolidó su propuesta tecnológica en Apronor 2026 🔊

Amarela consolidó su propuesta tecnológica en Apronor 2026 🔊

La firma resaltó la buena concurrencia, el interés por tecnología y un productor más activo en la toma de decisiones.

La participación de empresas proveedoras de tecnología y maquinaria volvió a consolidarse como uno de los ejes centrales de Apronor, una de las principales muestras a campo del NOA. En ese marco, la presencia de firmas como Amarela reflejó no solo el dinamismo del sector, sino también el creciente interés por incorporar tecnología adaptada a las condiciones productivas del norte argentino y realizaron un balance positivo de su participación en la edición 2026, destacando tanto la concurrencia como el clima comercial.

“Fueron días muy lindos acá en Apronor, con un muy buen clima de negocios. La feria tuvo muy buena concurrencia y nuestro stand fue visitado por clientes, nuevos clientes y muchos amigos”, relató Miguel Esliman, gerente de Amarela,

En cuanto a la propuesta presentada en Tucumán, Amarela llegó con un portfolio amplio que combinó marcas consolidadas con nuevas incorporaciones, en línea con una estrategia de diversificación. “Desembarcamos con firmas reconocidas como Apache y Agrale, y este año sumamos cosechadoras de caña de azúcar. También mostramos equipos de Tatu, Distrimaq, Ascanelli y nuestras nuevas importaciones”, indicó.

Ese proceso de ampliación también estuvo acompañado por un cambio en el posicionamiento de la firma dentro del mercado. “Hoy somos importadores directos de equipos Longkin y además desarrollamos nuestra propia marca de grupos generadores, que traemos del grupo Weichai, uno de los más potentes de China. Estamos hablando de una fábrica que produce más de un millón de motores al año. Nosotros desembarcamos como representantes, pero con marca propia”, explicó.

Entre las principales novedades, el foco también estuvo puesto en la incorporación de nuevos desarrollos tecnológicos. “Trajimos los cabezales Vece Tudo, que son líderes en Brasil y Paraguay. El año pasado empezamos a incursionar y este año estamos mucho más fuertes. Ya estamos trabajando muy bien en Córdoba y en otras zonas, porque realmente mejoran el rendimiento por el tipo de corte que realizan”, afirmó. A esto se sumó la presentación de una pulverizadora de última generación. “Presentamos la Caimán, con brazos de fibra de carbono, que tuvo muy buena recepción”.

Demanda segmentada y nuevas dinámicas productivas

“El productor consultó por todo tipo de maquinaria, pero hubo muchas consultas por tolvas, pensando en una campaña de maíz con muy buenos rindes. También vimos mucho movimiento en siembra: este año arrancamos muy bien con Apache, con operaciones que comenzaron incluso en diciembre, algo que no era habitual en la zona”, detalló.

Otro de los segmentos que evidenció crecimiento fue el vinculado a la ganadería intensiva, especialmente en sistemas de engorde a corral. “Los feedlots vienen creciendo fuerte y eso impacta directamente en la demanda de maquinaria. Antes se usaban palas más chicas y hoy están pasando a equipos mucho más grandes para el manejo de las dietas. Ahí tuvimos muy buena recepción con los equipos Longkin”, señaló.

En materia de tractores, el mercado también muestra transformaciones en la toma de decisiones. “Veíamos un mercado sobreofertado, con muchas marcas, pero el cliente empezó a segmentar más según el origen. Nosotros fuimos muy agresivos en precios y financiación para la feria, y eso tuvo muy buena respuesta”, sostuvo.

Financiamiento y cambio de lógica en la decisión de compra

El acceso al financiamiento aparece como otro de los factores clave en este nuevo escenario. Según explicó Esliman, la empresa trabaja con múltiples herramientas para facilitar las operaciones. “Tenemos financiación propia a través de marcas como Agrale y Apache, pero también operamos con convenios como el BNA Conecta del Banco Nación, que está funcionando muy rápido. Además, estamos trabajando con leasing, que empieza a ser una herramienta interesante porque permite descontarlo como gasto y mejora la ecuación financiera del productor”, indicó.

Y destacó: “Hace dos años cambió el paradigma. Hoy el productor analiza la mejor oferta crediticia, pero también elige la máquina que realmente le conviene. Es mucho más selectivo y eso nos obliga a adaptarnos rápidamente a sus necesidades”, afirmó.

Dentro de la línea de siembra, esa tendencia también se refleja en la continuidad de modelos ya posicionados, combinada con nuevas demandas. “El mix sigue muy parecido, con la 99000 y la 27000 como caballitos de batalla. Son máquinas muy adaptadas a esta zona, sobre todo por la facilidad de traslado y operación. También empezaron a aparecer operaciones de la 54000, pensando en esquemas más finos y en nuevas estrategias productivas”, detalló.

En paralelo, el ingreso de maquinaria importada -especialmente de origen asiático- comienza a reconfigurar el mercado. “Esto lo vimos muy claro en Expoagro, donde hubo una fuerte presencia de marcas chinas. Creo que el mercado va a pasar por un tamiz. Hay productores que priorizan lo nacional, otros que miran el precio y otros que analizan la configuración del equipo. No se puede generalizar”, sostuvo.

Más allá de la oferta tecnológica, Esliman remarcó que el diferencial sigue estando en el servicio. “Podés tener la mejor máquina, pero si no tenés posventa, el ciclo se corta en la primera operación. Nosotros trabajamos muy fuerte en eso, es parte de nuestra filosofía: estar siempre cerca del cliente”.

Por último, el directivo subrayó el trabajo que viene realizando la empresa en la selección de proveedores internacionales, como parte de su estrategia de crecimiento. “Viajamos a China, recorrimos fábricas durante 15 días y analizamos el respaldo que ofrece cada una. Hay diferencias muy grandes. Por ejemplo, con Weichai tenés respaldo total: incluso pueden enviarte un motor por avión si es necesario. No te permiten comprar si no tenés el stock mínimo de repuestos. Eso marca una diferencia enorme”, concluyó.