Inicio Clima Entre el Niño y el súper Niño: qué indican los pronósticos

Entre el Niño y el súper Niño: qué indican los pronósticos

Los modelos climáticos refuerzan la probabilidad de un evento Niño en los próximos meses, pero aún no permiten confirmar un “súper Niño”. Sierra repasó las señales del Pacífico y pidió interpretar los pronósticos con cautela.

Las proyecciones climáticas internacionales consolidan la probabilidad de un nuevo evento Niño para la campaña 2026/27, aunque todavía persisten diferencias respecto de la intensidad que podría alcanzar.

Según explicó el ingeniero agrónomo y especialista en Agroclimatología, Eduardo Sierra -en su canal de yotube, Cassandra Agris-, una parte importante de los modelos ya contempla la posibilidad de un súper Niño, mientras que otros prevén un episodio cálido fuerte, pero dentro de valores más habituales.

“De acuerdo con el análisis de distintos centros de pronóstico, cerca de la mitad de los modelos proyecta anomalías térmicas superiores a los 2 °C en el Pacífico ecuatorial, umbral que suele asociarse a los llamados súper Niños. El resto de las simulaciones ubica el calentamiento entre 1 y 2 °C, rango correspondiente a un evento Niño convencional”.

Sierra, indicó que la discusión ya no pasa por determinar si habrá o no un episodio cálido. “Es muy difícil que el proceso se revierta”, sostuvo, al señalar que las condiciones actuales permiten afirmar con bastante seguridad que el Pacífico evolucionará hacia una fase Niño durante los próximos meses.

Sin embargo, aclaró que el interrogante principal sigue siendo la magnitud final del fenómeno y sus efectos regionales. Aunque el calentamiento avanza con rapidez, recordó que los impactos más notorios del Niño suelen manifestarse durante la primavera y el verano, más que durante el invierno.

Qué ocurre hoy en Argentina y la región

El agroclimatólogo destacó que actualmente el calentamiento más intenso se observa frente a las costas de Perú, una de las zonas históricamente asociadas al desarrollo del fenómeno. Según explicó, bastaría un incremento adicional de pocas décimas para alcanzar formalmente los valores que definen un evento Niño.

“Mientras tanto, gran parte de Sudamérica continúa bajo la influencia residual de la campaña anterior, caracterizada por una Niña débil. Esta situación, sumada a una marcada influencia del Atlántico Sur, ayuda a explicar el actual patrón de tiempo húmedo, con abundante nubosidad, lloviznas, nieblas y precipitaciones persistentes sobre amplias zonas de Argentina, Paraguay, Bolivia y el sur de Brasil”, explicó.

Y agregó: “Esa circulación oceánica fría y húmeda está generando complicaciones para la finalización de la cosecha gruesa y el avance de las siembras de invierno, en un contexto donde predominan los días nublados y la escasa radiación solar, más que los eventos extremos de precipitación”.

Por último, Sierra señaló que un Niño típico suele alcanzar su intensidad máxima entre fines de año y comienzos del siguiente, mientras que un súper Niño presenta un calentamiento más temprano y persistente. “Por el momento, las señales apuntan claramente hacia un evento Niño, determinar si finalmente alcanzará la categoría de súper Niño requerirá seguir de cerca la evolución del Pacífico durante los próximos meses”.