La provincia avanza en una estrategia público-privada para mejorar la competitividad y aprovechar nuevas oportunidades en mercados internacionales.
En un contexto de retracción del consumo interno, el Gobierno de la provincia de Santa Fe avanzó en la construcción de una estrategia para fortalecer su industria frigorífica con perfil exportador, con el objetivo de ganar competitividad y posicionamiento en mercados internacionales.
La iniciativa se formalizó durante el primer encuentro de la Mesa de la Industria Frigorífica, encabezado por el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, junto a funcionarios nacionales y representantes de más de diez plantas del sector, cámaras empresarias, organismos técnicos y las bolsas de comercio de Rosario y Santa Fe. Entre los participantes también estuvieron el secretario coordinador de Producción, Pablo Lavigne, y el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta.
Uno de los ejes centrales del encuentro fue consolidar la articulación público-privada para mejorar la inserción internacional de la carne argentina. En ese marco, se firmó una carta de intención para que los laboratorios de ambas bolsas certifiquen la calidad de la producción santafesina, una herramienta orientada a reforzar estándares y facilitar el acceso a mercados exigentes.
Desde la provincia destacaron el peso de la actividad: durante 2025 se faenaron más de 2,3 millones de cabezas bovinas, lo que ubica a Santa Fe entre los principales polos productivos del país. Sin embargo, el impulso exportador se da en paralelo a un escenario desafiante para la demanda interna. Según se analizó, el consumo se vio afectado por un incremento cercano al 70% en el precio de la carne, muy por encima de la evolución de los salarios.
En este contexto, la estrategia oficial apunta a capitalizar nuevas oportunidades en el comercio exterior. Para 2026 se prevé una ampliación de cuotas de exportación, con 80.000 toneladas adicionales hacia Estados Unidos y hasta 8.500 toneladas más para el Mercosur con destino a la Unión Europea. Frente a este escenario, desde el gobierno provincial remarcaron que la innovación, la trazabilidad y la sustentabilidad serán condiciones clave para acceder a mercados de mayor valor.
Al mismo tiempo, se planteó la necesidad de contar con reglas de juego estables que permitan planificar inversiones a mediano y largo plazo, en un sector que históricamente enfrenta alta volatilidad. También se subrayó que cualquier proceso de simplificación administrativa debe sostener los estándares sanitarios, considerados determinantes para la inserción internacional.
Desde Nación coincidieron en el diagnóstico y señalaron que la creciente demanda global de proteínas abre una ventana de oportunidad para la Argentina, aunque advirtieron que será necesario mejorar la competitividad y ampliar el volumen productivo para sostener el crecimiento exportador.
La Mesa de la Industria Frigorífica fue concebida como un ámbito permanente de coordinación entre el sector público y privado, con el objetivo de alinear criterios, reducir costos y mejorar la eficiencia operativa. Entre los avances mencionados se destacó el convenio entre organismos de control para eliminar la duplicación de trámites y unificar controles en el transporte, una medida orientada a simplificar procesos sin comprometer la calidad sanitaria.



