Inicio Ganadería Santa Cruz: impulsan un modelo integral para recuperar la ganadería ovina

Santa Cruz: impulsan un modelo integral para recuperar la ganadería ovina

La iniciativa busca revertir la caída del stock y el avance de la desertificación mediante infraestructura estratégica, manejo ecosistémico y financiamiento basado en créditos de carbono.

La producción ovina en Santa Cruz busca recuperar competitividad en un contexto marcado por la caída del stock, el avance de la desertificación y el deterioro económico de amplias zonas rurales. En ese escenario, fue presentado un Modelo Integral de Ganadería Ovina Sustentable que propone una transformación estructural en el corredor de la Ruta Nacional N° 3, combinando infraestructura estratégica, manejo ecosistémico e ingeniería financiera basada en créditos de carbono.

La iniciativa parte de un diagnóstico crítico sobre la situación de la estepa patagónica, donde la falta de políticas agropecuarias sostenidas, la presión de fauna silvestre, el aumento de depredadores y la degradación del suelo han provocado pérdida de rentabilidad, abandono de campos y menor actividad económica en regiones clave de la provincia.

El proyecto contempla una intervención regional sobre más de 2,26 millones de hectáreas que involucran a 135 establecimientos productivos. El eje central es la construcción de una infraestructura macro-ecosistémica a lo largo de la Ruta 3: una barrera de dos metros de altura diseñada para ordenar el uso del recurso forrajero e hídrico, permitir el descanso de los suelos y frenar el proceso de desertificación. La obra, con una vida útil estimada en 50 años, apunta a generar condiciones estables para la recuperación productiva.

Uno de los aspectos distintivos del modelo es su enfoque integral de manejo de fauna. Lejos de promover el aislamiento, propone esquemas de conectividad ambiental mediante eco-ductos y compuertas de habilitación periódica monitoreadas con tecnología. El sistema permitiría preservar el flujo genético de las especies y, al mismo tiempo, regular la carga de guanacos en áreas productivas bajo normativas provinciales, transformando un conflicto histórico en una alternativa de aprovechamiento sustentable.

En paralelo, el control de depredadores se plantea desde una perspectiva no letal, alineada con las demandas judiciales y las exigencias de los mercados internacionales. La combinación de infraestructura específica, perros protectores de ganado y herramientas tecnológicas de disuasión permitiría reducir pérdidas y avanzar hacia certificaciones ambientales como Wildlife Friendly, abriendo el acceso a nichos de mayor valor para lana y carne ovina.

En materia productiva, el modelo impulsa la ganadería regenerativa con trazabilidad total, poniendo el foco en la rentabilidad por hectárea a partir de la recuperación del suelo. Mediante caravanas electrónicas, tecnología blockchain y protocolos internacionales, los productos podrían certificar origen, prácticas sustentables y huella de carbono negativa, fortaleciendo su posicionamiento en mercados cada vez más exigentes.

La propuesta se completa con un esquema de financiamiento basado en la economía del carbono. A través de un sistema de insetting regional, la captura de carbono generada por la estepa regenerada permitiría emitir bonos locales que podrían ser adquiridos por empresas mineras y petroleras radicadas en la provincia para compensar emisiones. De esta manera, la inversión en infraestructura se amortizaría a largo plazo y vinculada al valor producto, integrando producción, ambiente y financiamiento en un mismo modelo de desarrollo.