Inicio Agricultura “Reponemos en forma muy pobre los nutrientes que sacamos de los suelos”

“Reponemos en forma muy pobre los nutrientes que sacamos de los suelos”

bsaraviaolmos@arnet.com.ar

Mirta Toribio, coordinadora de Investigación y Desarrollo de Profertil, explicó la importancia de nutrir con eficiencia los suelos del país.

¿En qué estado están los suelos argentinos?

En suelos destinados a la producción de cereales y oleaginosas, hace muchos años estamos reponiendo en forma muy pobre los suelos. Por eso hablamos de balances negativos que se suman año a año y no alcanzamos a recomponer los nutrientes que los cultivos se están llevando. Estos balances negativos, entre lo que se retira y lo que se incorpora, a nivel nacional rondan entre 40 % y 60 % en nitrógeno, 50 % a 70 % en fósforo y entre 30 % y 40 % en azufre.

¿Cómo repercute la falta de reposición en la producción de alimentos?

Las consecuencias están en todos los niveles, porque al no reponer nutrientes se deteriora la materia orgánica, que es tan importante para conservar la salud del suelo. Por eso es tan importante la reposición, pensando en las mejores prácticas de manejo para la nutrición de los cultivos.

En Profertil nunca hablamos de reponer por reponer. Tenemos que basarnos en herramientas de diagnósticos, como el análisis de suelo, para saber qué nutrientes reponer, en qué dosis reponerlos, en qué momentos aplicarlos para que la planta los tome con mayor eficiencia y no perjudiquemos al medio ambiente, a los cultivos y a los alimentos, como hace unos años cuando tuvimos una producción de trigo con muy baja calidad proteica.

A nivel mundial se habla mucho del zinc y hay muchos alimentos a los cuales se les está aplicando en forma artificial por la necesidad que tiene el ser humano de ese micronutriente, pero tranquilamente, con una buena reposición en el suelo, los cultivos pueden tomarlo del suelo y llegar al ser humano en el alimento.

El suelo provee de estos elementos al ser humano a través de las plantas…

¡Totalmente! Las plantas consumen alimentos del suelo y nosotros consumimos los alimentos de esas plantas, así que estamos totalmente ligados. Lo que tenemos que hacer es ser eficientes en la aplicación de los nutrientes para que esa planta lo tome con la mayor eficiencia posible: está la genética, está la tecnología para hacerlo, están las herramientas de diagnóstico para hacer seguimientos de cultivos y ser eficientes en esa aplicación de nutrientes, pero también tenemos que cuidar el suelo, porque lo que nosotros no le damos la planta se lo lleva del suelo, haciéndolo más pobre y eso va aumentando año a año.

Estamos viendo balances negativos hace muchas campañas porque no alcanzamos a reponer y, por lo tanto, tenemos que cuidar el suelo, aumentar la eficiencia del uso de los nutrientes del cultivo para obtener alimentos de calidad y más sanos.

¿El suelo es el gran olvidado de la agricultura y la producción?

Sí, ahora se empezó a mirar a los microorganismos y a toda la vida que hay dentro del suelo, pero debemos hacer rotación de cultivos para que se conserve esa vida, que es muy necesaria para generar la materia orgánica y mejorar la salud del suelo.

Es un signo: cuando tenemos menor microbiología, tenemos menor salud en el suelo. Es todo un micro ecosistema que tenemos que cuidar y por eso es tan importante hacer análisis de suelo, ir al lote, hacer una calicata y mirar el suelo que tenemos, mirar abajo qué hay, porque de eso habla el cultivo y nos explica la producción. Necesitamos conocer el suelo y hoy podemos hacer una tecnología más específica a nivel de lote que es fundamental.

No se trata de aplicar por aplicar, hay que hacerlo en base a estudios de suelo y de napas de agua…

¡Exactamente! Por eso es tan importante ir al lote y sacar buenas muestras de suelo. El muestreo es fundamental, conocer el suelo y desarrollar las mejores prácticas de manejo (dosis correcta, fuente correcta, forma correcta y momento correcto en la aplicación de los fertilizantes) nos va a ayudar a ser más eficientes y mejorar la eficiencia del uso de los nutrientes para evitar pérdidas por lixiviación a las napas de agua o por emisiones a la atmósfera.

¿A dónde apunta la investigación y desarrollo de Profertil?

Desde hace muchos años estamos trabajando con productos estabilizados como el eNeTotal Plus, el fertilizante nitrogenado de mayor concentración de nitrógeno estabilizado y algunos inhibidores.

En el norte del país, con la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres de Tucumán, hicimos varios ensayos en caña de azúcar, cítricos, maíz, así que estamos trabajando fuertemente con este producto que disminuye (hasta 20 %) las emisiones indirectas de gases de efecto invernadero, porque disminuye la pérdida de nitrógeno por volatilización del amoniaco que es una de las pérdidas que ocurren cuando se aplica la urea en forma superficial.

También estamos trabajando fuertemente en la generación de datos sobre emisiones de fertilizantes, como la urea o los estabilizadores, porque no hay datos locales y todas las evaluaciones que se hacen para la huella del carbono toman factores del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) como emisión, volatilización o lixiviación de nitratos que, cuando empezamos a ver casos locales que están en investigación, son mucho menores de los que dicen a nivel internacional.

Medir la huella de carbono es muy necesario, porque se va a pedir y exigir en los productos exportables y por eso tenemos que generar datos locales. Trabajamos en eso para poder presentar informes científicos dentro de unos tres años.

¿Estas investigaciones se traducirán en nuevos productos y estrategias de fertilización?

Productos como los fertilizantes estabilizados nos ayudan a llevar adelante una fertilización de nicho, en la cual ante ciertas condiciones ambientales nos permiten plantear distintas estrategias de aplicación. En un futuro, cuando tengamos años “El Niño”, llueva mucho y tengamos zonas inundadas, utilizaremos fertilizantes que tengan inhibidores de lixiviación de nitratos, para evitar la liberación de óxidos nitrosos, entonces pondremos urea protegida.

Se va a empezar a usar con más frecuencia este tipo de productos, pensando en cada zona, cada lugar, cada lote y cada año, porque todos los años tenemos campañas distintas.

¿Ve una curva de mayor concientización por parte del productor respecto de la fertilización?

Sí, por supuesto. El productor agropecuario está cada vez más capacitado, tiene conocimiento de las tecnologías, solo hay que darle la oportunidad de poder aplicarlas. Tiene conocimiento de cómo mejorar y ser más eficiente a nivel de lote.

Se ve claramente con el uso de las nuevas tecnologías y el uso que en los últimos años se hizo de los fertilizantes. Desde el 2015 se dio un crecimiento exhaustivo de la aplicación de fertilizantes para disminuir las brechas de rendimiento actual con el potencial de cada lote. Obviamente, todavía falta porque estamos muy bajos en la reposición, pero sí vemos que el uso de esta tecnología de fertilización aumentó y mucho.

Por: Belisario Saravia Olmos