La marca llevó a 40 productores a centros de investigación de Syngenta Seeds para que conozcan el trabajo en mejoramiento genético, biotecnología, inteligencia artificial y desarrollo de híbridos adaptados al campo local.
NK Semillas realizó un viaje técnico a Estados Unidos junto a 40 productores agrícolas de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Chaco, La Pampa, San Luis y Santiago del Estero, con el objetivo de mostrar el respaldo científico y tecnológico que sostiene el desarrollo de sus híbridos de maíz.
La recorrida incluyó dos centros estratégicos de Syngenta Seeds: el Centro de Investigación y Desarrollo de Slater, en Iowa, considerado uno de los polos más importantes de mejoramiento genético de maíz; y la House of Innovation, en Research Triangle Park, Carolina del Norte, donde se desarrollan eventos biotecnológicos que luego se incorporan a los híbridos comerciales.
Mejoramiento genético
En Slater, los productores pudieron conocer la escala del programa de mejoramiento genético de NK y el uso de la tecnología de Dobles Haploides. Esta herramienta permite obtener líneas genéticas 100 % homocigotas en una sola generación, un proceso que por métodos tradicionales demandaba siete generaciones de desarrollo.
Según la compañía, la nueva generación de híbridos NK que llega al mercado argentino es resultado de la evolución del programa de mejoramiento de maíz y de la integración entre investigación local y respaldo global.
“Los productores pudieron ver que detrás de cada híbrido que recomendamos en Argentina hay muchos años de trabajo, inversión e investigación. Maíces como NK 842 VIPTERA3, NK 825 VIPTERA3 CL y NK 855 VIPTERA3 son el resultado de años de inversión acumulada en Argentina con el apoyo global”, afirmó Francisco Pérez Brea, gerente de Marketing de NK.
El directivo remarcó que la renovación del porfolio no responde a una decisión aislada, sino a un proceso sostenido de investigación y desarrollo. “NK no cambió el portafolio porque le tocaba: lo cambió porque construyó durante años las condiciones de la mejor manera”, señaló.
Biotecnología aplicada
La segunda etapa del viaje se desarrolló en Research Triangle Park, donde los productores recorrieron los laboratorios en los que se desarrolló el evento Agrisure Viptera, que contiene la proteína Vip3 y permite proteger los cultivos frente a lepidópteros.
Durante la visita, los participantes conocieron distintas etapas del proceso biotecnológico, desde la introducción de un gen de interés en la planta hasta la combinación de múltiples protecciones en un mismo híbrido, una estrategia conocida como trait stacking.
“Visitar los Centros de Investigación y Desarrollo de Syngenta nos permite dimensionar el trabajo en equipo y la inversión que hay a nivel global. Los productores pudieron ver esa colaboración directa y visibilizar que los procesos y metodologías aplicadas al mejoramiento son equivalentes y líderes en la industria”, destacó Raúl Paillot, gerente comercial de NK Semillas.
Paillot sostuvo que el viaje también permitió fortalecer la relación de largo plazo con los productores. “En este viaje, los productores pudieron ver a NK Semillas como un socio estratégico clave para sus planificaciones a futuro, reforzando la confianza y la relación que construimos cada campaña”, indicó.
Datos e inteligencia artificial
La compañía también destacó el rol de la inteligencia artificial y el análisis de datos en los programas de mejoramiento genético. Estas herramientas se aplican tanto en centros locales como globales, con el objetivo de mejorar la capacidad predictiva antes de cada lanzamiento comercial.
“Las decisiones locales y globales tienen una alta conexión. Argentina tiene su plan de mejoramiento local potenciado con herramientas globales digitales de inteligencia artificial que permiten orientar los cruzamientos con mayores probabilidades de éxito”, explicó Andrés Caggiano, gerente de Desarrollo de Producto en NK.
Intercambio técnico
Además de la visita a los centros de investigación, el viaje funcionó como un espacio de intercambio entre productores de siete provincias. Durante la experiencia se compartieron criterios de manejo, rotaciones, planificación y aprendizajes de campaña.
De acuerdo con NK, la recorrida permitió mostrar que los híbridos que se siembran en Argentina cuentan con la misma plataforma de investigación, tecnología y estándares de calidad que respaldan a los productos de Syngenta a nivel global, pero con adaptación a las condiciones productivas locales.



