El nuevo marco regulatorio adopta inspecciones por muestreo y fortalece la certificación IPPC sin afectar la protección sanitaria.
El Senasa aprobó la Resolución 980/2025, que introduce una actualización integral del régimen de control de los embalajes de madera utilizados en el comercio internacional.
La medida moderniza la normativa vigente, simplifica procedimientos y asegura el alineamiento permanente con la Norma Internacional para Medidas Fitosanitarias N° 15 (NIMF 15), estándar técnico global definido por la FAO.
La nueva medida elimina duplicaciones y formalidades que no aportaban valor sanitario, y adopta un enfoque basado en la gestión de riesgos.
“En la tarea de desregulación aparecen regulaciones que, aunque parezcan menores, generan costos enormes para la producción y la economía. Durante años se aplicaron controles generalizados sobre los embalajes de madera, aun cuando la mayoría ya cuenta con tratamientos certificados. La Resolución 980/25 corrige ese enfoque: concentra el control en los riesgos reales, permite inspecciones en planta y evita demoras innecesarias en los puertos, reduciendo costos y facilitando el comercio sin resignar protección fitosanitaria”, señaló el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Entre los principales cambios, se establece el uso de declaraciones juradas digitales con contenidos mínimos, se reconoce como regla general la certificación en origen mediante la marca IPPC, se digitalizan autorizaciones y constancias, y se prioriza la fiscalización posterior por muestreo, sin generar demoras innecesarias en frontera.
Asimismo, se incorporan matrices de riesgo por país de origen y se ordena un catálogo de medidas fitosanitarias graduadas, priorizando siempre la alternativa menos gravosa que garantice el mismo nivel de protección.
La norma también aclara las responsabilidades de los operadores, refuerza la trazabilidad de los controles y establece plazos razonables para la adecuación al nuevo esquema.



