El Senasa informó un aumento en los registros habilitados y en las tareas de control sobre elaboradores y distribuidores.
En beneficio de la sanidad animal y de las necesidades del sector productivo del país, el Senasa contabilizó en 2025 un aumento en la cantidad de productos veterinarios inscriptos y en renovaciones de uso y comercialización.
Con avances en materia de actualización normativa a partir del nuevo marco regulatorio de productos veterinarios –Resolución Senasa 11/2025-, desde fines de 2023 a la fecha el organismo sanitario nacional incrementó en más de 60% los registros de estos medicamentos, mejorando su variedad, competencia y disponibilidad.
De los principales productos de uso animal inscriptos, se destacan aquellos con acción farmacológica, de higiene y uso cosmético para animales de compañía, lubricantes y diluyentes con fines zootécnicos, entre otros. Además, durante este período, se registraron y habilitaron 17 nuevas empresas en el rubro, que comenzaron a operar en la importación, exportación, elaboración y distribución de productos veterinarios.
Estas mejoras en los circuitos administrativos y la agilización de trámites también se vieron sustancialmente contempladas en las renovaciones de certificados de uso y comercialización, las cuales crecieron más de 410% en comparación con 2024.
Asimismo, para garantizar la calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos veterinarios, la Dirección de Productos Veterinarios del Senasa mantuvo como eje clave de 2025 el control y fiscalización en veterinarias y distribuidoras, generando las infracciones e interdicciones correspondientes ante las irregularidades constatadas.
En esta línea, también se efectuaron más de 50 visitas programadas a establecimientos elaboradores para monitorear la cadena de producción de estos medicamentos, con el objetivo de verificar no sólo sus estándares de calidad y seguridad, sino también que los establecimientos cumplan con óptimas condiciones de producción, de acuerdo a la normativa vigente.
De esta manera, las acciones de fiscalización que lleva adelante el organismo permiten sostener los estatus sanitarios nacionales, mejorar la calidad de los productos de origen animal y acceder a mercados internacionales de mayor exigencia.



