La elevada humedad demora el inicio de la cosecha del cereal en lotes que ya alcanzaron madurez fisiológica.
En el norte del área agrícola las lluvias reiteradas y la elevada humedad demoran el inicio de la cosecha de trigo en lotes que ya alcanzaron madurez fisiológica, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
“Los rindes esperados oscilan entre 10 y 40 quintales por hectárea, con promedios cercanos a 20 y 30 quintales por hectárea para el NOA y el NEA, respectivamente” describieron profesionales de la BCBA.
Además, los técnicos consignaron que “en el resto de la región las lluvias de octubre mejoraron la humedad de los suelos y permitieron sostener la condición general del cereal, aunque, no obstante, en sectores del centro del área agrícola se esperan mermas de entre 10% y 30% respecto de la campaña anterior a causa del aborto de macollos y daños por heladas” y advirtieron que “al mismo tiempo, crece la preocupación por la escasa radiación, que se refleja en plantas amarillentas, y por un bajo cociente fototermal durante el período crítico, que podría limitar el número de granos”.



