Las recientes lluvias permiten sostener los rindes potenciales en algunos casos y evitar nuevas pérdidas en otros.
Con marcada heterogeneidad espacial y eventos de variada intensidad, se registraron precipitaciones en el centro y norte del área agrícola y la condición hídrica óptima o adecuada de la soja experimentó una mejora.
“Más del 70% de la soja de primera transita el período de definición de rendimiento, lo que permite sostener los rindes potenciales en algunos casos y evitar nuevas pérdidas en otros mientras que “en la soja de segunda, más del 10% del área implantada ya inició el período crítico y requiere la continuidad de las precipitaciones, dado que gran parte del ciclo ha transcurrido bajo condiciones de estrés termohídrico” describieron profesionales de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y concluyeron que “bajo este escenario, se sostiene la proyección de producción en 48,5 millones de toneladas”.



