Inicio Economías Regionales La prohibición del glifosato pone en jaque la producción yerbatera

La prohibición del glifosato pone en jaque la producción yerbatera

En La Rural, productores misioneros advirtieron que la prohibición del glifosato podría tener un impacto negativo en las exportaciones y afectar la economía de la provincia.

En la Expo Rural 2024 se presentó un grupo de productores de la provincia de Misiones, representado a la yerba mate, el té, la forestación y la ganadería, para darle visibilidad a la situación que afrontan desde el año pasado por una ley provincial que prohíbe el uso de glifosato. Contaron que el gobierno misionero les obliga el uso de un producto sustituto que no está homologado oficialmente por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), situación que los pone ante el riesgo de no poder exportar.

La delegación de productores misioneros representa a Sociedad Rural Argentina; Confederaciones Rurales Argentinas; Federación Agraria Argentina; Confederación Intercooperativa Agropecuaria; Movimiento de Trabajadores del Alto Uruguay; Sociedad Rural Misiones; Cabaña La Armonía; Asociación de Ganaderos del Alto Uruguay; Amayadap; Asociación Agrícola, Ganadera y Forestal de la Zona Sur; Federación de Asociaciones Rurales, Comerciales y Forestales de Misiones; Asociación de Cooperativas de Misiones; Sociedad Rural de Misiones; Productores Autoconvocados contra delitos rurales; Asociación Ganadera de Bernardo de Irigoyen; Asociación de Productores Foresto Ganaderos de Oberá; y la Asociación Forestal de la zona sur.

“El glifosato es una herramienta única, porque no tiene sustituto, y es lo que usamos todos los productores para el tratamiento de la maleza en nuestras plantaciones en Misiones”, enmarcaron. “Nuestra provincia tiene un clima subtropical mucho peor que en cualquier otra parte del país”, explicaron.

“A partir de julio del año que viene se nos prohibirá el uso de glifosato y estamos obligados a usar ese sustituto. Tuvimos una reunión con Senasa, vinimos para eso y nos dijeron que este producto no lo tienen habilitado, No está homologado como herbicida”, explicaron, agregando la sospecha de un vínculo entre el gobierno misionero y la empresa que elabora el producto. En tal sentido mostraron imágenes en las que el envase del producto en cuestión tenía sellos fraguados de Senasa. Actualmente contiene la leyenda: “Producto en etapa de prueba”.

Urgencias

Los productores están muy preocupados porque en el caso de la producción de té, no pueden esperar hasta julio del año que viene porque el tratamiento de las plantaciones empieza ahora y pende sobre ellos esta amenaza potencial. “Los compradores de té internacionales ya dijeron que no aceptan este producto (el que les impone el gobierno de Misiones). Entonces, estamos entre la espada y la pared, y el tiempo se nos agota”.

Agradecidos por el espacio y la posibilidad que les dio la Sociedad Rural Argentina en la Expo Rural y el apoyo de las entidades del campo, destacaron lo difícil que les resulta acceder a las autoridades de Misiones e insistieron: “Estamos en la cuenta regresiva de la aplicación de esta ley y con una incertidumbre total”.

Si bien las entidades rurales en representación de los productores afectados iniciaron una acción judicial ante la Corte Suprema de Justicia por esta problemática, “los tiempos de la justicia no son los mismos que los de la producción. Estamos en el medio y muy complicados porque vemos que nos caemos. Nos caemos del tiempo”, describieron con preocupación.

Perjuicios

El 95% del té que se produce en Misiones se exporta, razón por la que gravedad es mayúscula si les cercenan esa posibilidad. Hay 40.000 hectáreas de té en el territorio, 11 exportadores que reciben producción de más de 150 productores, más toda la cadena que conlleva la actividad. “Y esto es sólo por el té, que genera unos cien millones de dólares anuales”, remarcaron.

El principal comprador es Estados Unidos (95%) y el porcentaje restante va a Asia y Europa. “Este bioherbicida no está homologado en la FDA, no figura en las normativas internacionales, nos auditan empresas multinacionales y objetan justamente este producto. Tenemos trazabilidad desde la tierra hasta la tasa del consumidor, porque ellos quieren saber todos los detalles de lo que están consumiendo”, dijeron.

“Vienen y auditan al productor, al secadero, a los envasadores, toda la cadena tiene trazabilidad”, aseguraron los productores.

“En el caso específicamente del té, cuando se pierde un mercado internacional, lo ocupa otro, pero el gravísimo problema es que cuesta muchísimo recuperar. El mercado que perdemos como yerbateros, no lo recuperamos más”, indicaron.

“No solo se trata de caída de producción, también es un dolor económico a nivel nacional. Nosotros somos exportadores, somos los que ingresamos la divisa al Estado nacional, traemos los dólares a Argentina, y el Estado provincial nos está poniendo un pie arriba, y boicoteando que entre plata al Estado Nacional”, convinieron.

Acciones

Con los productores estuvo el diputado provincial de Misiones, Miguel Núñez, que exhibió una denuncia administrativa presentada ante el Senasa por todo lo que sucede con el producto que pretende imponer el gobierno misionero, y también un proyecto de ley mediante el cual gestiona la derogación de determinados artículos de la Ley provincial N° 103 “de Promoción de la Producción de Bioinsumos”.