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La estabilidad pone a la eficiencia en el centro

Pablo Lafuente, director Global de Negocios de Spaytec, advirtió que el nuevo escenario exige empresas y productores más eficientes.

Spraytec llegó al Congreso Aapresid 2026 con un balance positivo y buenas expectativas para la nueva campaña. Pablo Lafuente, director Global de Negocios de la compañía, señaló que la empresa superó las previsiones del ciclo anterior y espera sostener un crecimiento de al menos 20 %.

Las perspectivas también son favorables desde el punto de vista productivo, aunque las condiciones no son iguales para todos. Lafuente remarcó que conviven empresas y productores con realidades financieras, productivas y regionales muy diferentes.

Más eficiencia

El cambio del escenario económico, sostuvo, está dejando más expuestas esas diferencias. “Ha bajado el agua y ahora se ven las piedras”, graficó.

Para Lafuente, la nueva etapa obliga a ser eficiente, ordenado y financieramente sano. Después de años de fuertes vaivenes económicos, algunas empresas quedaron con estructuras pesadas que dificultan su adaptación.

La misma heterogeneidad aparece entre los productores. El nivel de endeudamiento, la ubicación de los establecimientos y las condiciones climáticas determinan situaciones diferentes incluso dentro de regiones de alto potencial.

Infraestructura

El agua es un ejemplo. Lafuente mencionó zonas de alta producción donde los excesos pueden convertirse en un problema por las limitaciones de drenaje y afectar, incluso, la posibilidad de implantar trigo.

Por eso consideró que la recuperación argentina requiere también inversiones sostenidas en infraestructura: canales, rutas y caminos rurales, además de varios años de estabilidad.

Mirada global

La experiencia internacional de Spraytec, presente en 46 países, permite comparar escenarios. En mercados agrícolas importantes como Estados Unidos, Brasil, Alemania o Australia, el productor enfrenta igualmente clima, suelos y márgenes ajustados, pero dentro de condiciones macroeconómicas más previsibles.

Argentina desarrolló una gran capacidad de adaptación frente a los permanentes cambios de reglas, aunque ese proceso también genera desgaste.

“Si pudiéramos estar pensando solamente en cómo producir más y mejor, seguramente seríamos mejores agricultores”, sostuvo.

Pese a esas dificultades, Lafuente destacó el lugar que conserva el país en la agricultura mundial: “Cuando hablamos de agricultura en Argentina se hacen las cosas en serio. Cuando las condiciones se dan acá, los mercados tiemblan”.