La provincia puso en marcha un programa orientado al manejo, la sanidad y el agregado de valor en la cadena de camélidos.
El Gobierno de Jujuy puso en marcha un programa de capacitación destinado a mejorar la producción y la calidad de la fibra de llama, con el objetivo de fortalecer la cadena de valor de los camélidos y generar mayores oportunidades para los productores de la Puna.
La iniciativa, denominada Programa de Formación en Excelencia Productiva y Sanitaria en Llamas, busca profundizar aspectos vinculados al manejo animal, la sanidad y la producción de fibra, en el marco de una estrategia que apunta a incrementar el valor agregado de uno de los recursos productivos más importantes de la región.
El plan forma parte del fortalecimiento de la cadena de fibra de camélidos y toma como antecedente una experiencia público-privada que permitió obtener el primer hilo industrial 100% jujeño de título 4500, elaborado en la Hilandería Warmi.
Durante la apertura, autoridades provinciales destacaron la importancia de mejorar el primer eslabón de la cadena productiva para avanzar en procesos de transformación y comercialización con mayor valor agregado. En ese sentido, resaltaron el traslado de la línea de procesamiento de la Hilandería Warmi a Abra Pampa, una medida orientada a acercar la industrialización a las zonas productoras y reducir costos logísticos.
El primer encuentro reunió a más de 50 productores y forma parte de un programa integrado por nueve jornadas teórico-prácticas. Las capacitaciones abordarán tres ejes centrales: manejo de los animales, sanidad y calidad de fibra, aspectos considerados clave para mejorar la competitividad del sector.
Además de la formación técnica, la provincia prevé desarrollar nuevas acciones vinculadas a la clasificación de fibras, el aprovechamiento de materiales de menor calidad, el diseño de productos con identidad local y la promoción comercial de textiles elaborados por artesanas jujeñas.
Con más de 140.000 llamas y alrededor de 2.500 familias dedicadas a la actividad, Jujuy concentra cerca del 70% del stock nacional de estos animales. El objetivo es que esa posición se traduzca en mayores niveles de industrialización, diferenciación y generación de ingresos para las comunidades de la Puna.


