La Resolución 214/2025 del Senasa simplifica los procesos para la importación y exportación de fertilizantes, reduciendo costos y facilitando el acceso a insumos para el sector agrícola.
El Senasa estableció nuevas disposiciones para la elaboración, fraccionamiento, distribución, importación o exportación de fertilizantes y enmiendas en el territorio nacional. La medida busca optimizar la calidad de los productos utilizados en la agricultura, reducir la carga burocrática y facilitar la integración con los mercados internacionales.
La Resolución 214/2025, publicada ayer en el Boletín Oficial, introduce criterios simplificados para el registro y fiscalización de esos insumos, a la vez que garantiza que se cumplan con los estándares de seguridad exigidos por las normativas vigentes. Además, establece nuevas pautas para la certificación de productos y la trazabilidad en su comercialización.
También, incorpora el registro automático para productos ya inscriptos en países considerados de alta vigilancia sanitaria, y suma la figura de aviso de importación para esos insumos, sin requerir autorización previa.
Estas actualizaciones van en sintonía con los sistemas de trazabilidad del mundo y ubican al Senasa en un nuevo paradigma de registros, en el que prima la autogestión, la reducción de barreras administrativas y la simplificación de procedimientos. Se continuará trabajando en la mejora de los marcos regulatorios para fortalecer la producción agropecuaria y promover el uso responsable de insumos, en línea con las políticas sanitarias del país.
“La Resolución 214/2025 del Senasa elimina la necesidad de informar el movimiento del fertilizante a granel excepto para el nitrato de amonio”, destacó sobre esta medida, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
“El cambio apunta a agilizar la importación de productos más baratos que se suma a las mejoras impositivas implementadas por el Ministerio de Economía. El año pasado importar UREA con FOB de 390 dólares, costaba por impuestos y cargas 726 dólares. Hoy, por la baja de aranceles e impuesto país y por la posibilidad de no pagar las percepciones de IVA y ganancias, el precio de importación con impuestos bajó a 534 dólares, una reducción del 26%. Pero el ‘costo argentino’, que es lo que se paga por encima de los 390 del precio internacional, cae de 336 dólares a 144 dólares: una baja de 57%”, agregó.