Nicolás Pino afirmó que el agro atraviesa una nueva ventana de oportunidad y adelantó propuestas legislativas en semillas, infraestructura y fertilización.
El cierre del año encuentra al sector agropecuario argentino en un escenario de contrastes, pero con un balance mayormente positivo en varias de sus principales cadenas productivas.
En el programa Claves del Campo (Radio Salta – AM 840) Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), repasó no solo el desempeño del campo durante los últimos meses, sino también el clima político e institucional que atravesó a la actividad en un período marcado por fuertes definiciones económicas y un diálogo renovado con el Gobierno nacional.
“Desde la óptica de la entidad, el balance productivo refleja la diversidad propia del campo argentino, tanto en sus sistemas como en sus realidades regionales”, señaló Pino. En ese marco, destacó los buenos resultados de la cadena de ganados y carnes, especialmente en el vacuno, y de producciones de volumen como el trigo, que se encamina a una cosecha récord. A ese panorama se suman expectativas alentadoras para la campaña de verano y números positivos en la lechería, más allá de que algunas actividades atravesaron un contexto más ajustado.
Para el titular de la SRA, más allá de los resultados puntuales, el dato central del año es la recuperación de dos variables clave para el productor: la confianza y la expectativa. “Todo lo que hacemos en el campo es a futuro. Engordar un novillo, preñar una vaca o sembrar una hectárea se hace sin fijar un precio. Siempre trabajamos sobre expectativas, y eso es algo que la Argentina está empezando a recuperar”, afirmó, al tiempo que remarcó la necesidad de previsibilidad para sostener la inversión.
El año también estuvo atravesado por una fuerte impronta política. En ese contexto, Pino valoró el vínculo institucional que se consolidó entre el sector agropecuario y el Gobierno nacional, especialmente a través de la Mesa de Enlace. “Hay un diálogo fluido, sincero y maduro, tanto con el presidente de la Nación como con distintos funcionarios y gobernadores”, indicó, y sostuvo que ese intercambio permitió reposicionar al agro como un sector estratégico dentro de la economía argentina.
En ese marco, hizo referencia al debate sobre los derechos de exportación. Recordó que el presidente Javier Milei había calificado a las retenciones como un impuesto “nefasto” incluso antes de asumir y, si bien admitió que los cambios no avanzan al ritmo esperado por muchos productores, consideró que el proceso está en marcha. “Se terminó la discusión permanente por la discusión misma. Eso no significa dejar de reclamar, sino mostrar que detrás de cada reclamo hay una enorme capacidad de oferta”, explicó.
Con una mirada de largo plazo, Pino advirtió que el país atraviesa una nueva ventana de oportunidad que no puede desaprovechar. Señaló que existe un mundo demandante de alimentos, pero también de energía y minerales, y que el agro tiene la responsabilidad de cumplir su rol con profesionalismo, previsibilidad y compromiso para aprovechar ese escenario.
De cara a 2026, un año sin elecciones nacionales, consideró que se abre una oportunidad clave para avanzar en una agenda legislativa más amplia, que vaya más allá de la discusión por las retenciones. “Estamos trabajando en propuestas para llevar al Congreso temas pendientes desde hace años, como la ley de semillas, la infraestructura o el uso de fertilizantes”, explicó, y remarcó la importancia de que el sector no solo reclame, sino que también acerque ideas concretas.
En el plano institucional, Pino destacó que la SRA cierra el año con una situación ordenada y sólida, en el marco de sus 160 años de historia. Señaló que la entidad transita una etapa de renovación y modernización, con foco en la cercanía con los productores y en la incorporación de nuevas generaciones a la vida institucional. “Las entidades necesitan que los jóvenes se involucren. La Rural llegó hasta acá porque muchos productores se comprometieron a lo largo del tiempo, y ese camino hay que seguir construyéndolo”, concluyó.



