Inicio Agricultura Chicharrita: advierten por un crecimiento acelerado en el país

Chicharrita: advierten por un crecimiento acelerado en el país

La Red Nacional de Monitoreo alertó que el fenómeno se expande y exige intensificar los controles en las zonas maiceras.

El último relevamiento de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis confirmó un fuerte crecimiento en las poblaciones de la Dalbulus maidis, el insecto vector responsable de transmitir el complejo del achaparramiento del maíz. El informe, correspondiente al período comprendido entre el 17 de marzo y el 1 de abril de 2026, advierte sobre un incremento acelerado en distintas regiones productivas, lo que volvió a encender señales de alerta en el sector.

Si bien los especialistas destacan que la mayor parte del maíz implantado en la campaña 2025/26 ya superó la etapa de mayor susceptibilidad a la infección por Spiroplasma del maíz, el escenario actual obliga a reforzar las tareas de monitoreo para evitar nuevos episodios sanitarios como los registrados en ciclos anteriores, cuando las pérdidas productivas alcanzaron niveles significativos.

El crecimiento poblacional más marcado se registró en el NOA, una de las zonas consideradas endémicas, donde la mayoría de las trampas instaladas sobre cultivos de maíz capturó niveles elevados del insecto. En esa región, una proporción significativa de localidades superó los umbrales más altos de detección, en coincidencia con lotes que atraviesan estadios reproductivos intermedios, condiciones que favorecen la presencia del vector.

Una dinámica similar se observó en el NEA, donde también se verificó un incremento sostenido de las poblaciones. En ambas regiones, además, se detectaron niveles moderados de individuos portadores del patógeno, lo que refuerza la necesidad de sostener la vigilancia sanitaria y profundizar el análisis de la infectividad del insecto.

El fenómeno no se limita al norte del país. En el Litoral y en la región Centro-Norte también se registraron aumentos en la presencia de la chicharrita, con una expansión significativa en la cantidad de localidades afectadas y un incremento en los niveles de captura. Incluso en el Centro-Sur, donde la incidencia sigue siendo menor, los técnicos observaron una tendencia ascendente que comienza a consolidarse.

Los especialistas coinciden en que el escenario actual, con alta presencia del vector, pero sin impactos generalizados en la campaña en curso, representa una ventana estratégica para mejorar las herramientas de manejo. En ese sentido, remarcan que el monitoreo sistemático -a través de trampas, evaluación de cultivos y análisis de laboratorio- es clave para anticipar riesgos y evitar brotes epidémicos.

“El objetivo es generar información sobre todo el sistema, desde la dinámica del insecto hasta la evolución de los síntomas en las plantas”, señalaron desde la red técnica, al tiempo que destacaron la importancia de articular el trabajo entre productores, asesores e instituciones científicas.

En este contexto, el avance de la plaga vuelve a poner en evidencia la necesidad de sostener esquemas de vigilancia permanente. Aunque la campaña actual no muestra daños generalizados, la experiencia reciente demuestra que la expansión de este vector puede traducirse rápidamente en pérdidas productivas si no se adoptan estrategias preventivas y coordinadas a nivel regional.