Inicio Ganadería Braford crece aportando eficiencia y adaptación

Braford crece aportando eficiencia y adaptación

El presidente de la Asociación Braford Argentina destacó el crecimiento territorial, la eficiencia productiva y el interés del mercado por la genética.

La raza Braford atraviesa un momento de crecimiento sostenido en la Argentina, con expansión territorial, buenos indicadores productivos y una creciente demanda en el mercado interno y en la exportación. Así lo señaló, en una entrevista en Claves del Campo (Radio Salta), Juan Manuel Alberro, presidente de la Asociación Braford Argentina (ABA), quien destacó el trabajo que viene realizando la entidad para acompañar este proceso.

En ese contexto, uno de los hitos recientes fue la segunda edición de Expo Braford Avanza, realizada en Expoagro, donde participaron cerca de 130 reproductores y un importante número de cabañas. Según explicó Alberro, la presencia en una muestra de alcance internacional representa una gran oportunidad para mostrar el potencial de la raza.

El dirigente remarcó además el valor estratégico de participar en la región núcleo, donde si bien la raza tiene presencia, todavía presenta margen para consolidarse en comparación con su fuerte desarrollo en el norte del país.

Alberro, destacó que en los últimos años se viene observando un crecimiento importante en Pampa Húmeda y agregó que actualmente existen criadores en zonas patagónicas como Neuquén, lo que refleja la amplia adaptación de la raza.

Plasticidad productiva

Uno de los atributos centrales que destacó Alberro es la plasticidad productiva del Braford, que le permite adaptarse a condiciones ambientales muy diversas. Como ejemplo mencionó experiencias en Lonquimay, en La Pampa, donde los animales soportan amplitudes térmicas extremas, con veranos que superan los 40 °C e inviernos con temperaturas bajo cero durante varios días.

También mencionó su desempeño en ambientes exigentes como el Caldén pampeano, donde las condiciones forrajeras suelen ser limitantes para otras razas. Allí, dijo, se observan vacas con altos niveles de productividad, lo que demuestra la fortaleza genética del biotipo.

A esta adaptación se suma un perfil carnicero consolidado y buenos indicadores de calidad de carne, factores que abren oportunidades de crecimiento, especialmente en función de los mercados externos.

Alberro explicó que la posibilidad de ajustar el biotipo según la región también forma parte de esa plasticidad. En zonas más cálidas puede buscarse un animal con mayor aporte índico, mientras que en regiones templadas se puede orientar hacia biotipos más británicos.

No obstante, sostuvo que el biotipo intermedio característico de la raza presenta condiciones de adaptación muy amplias y permite buenos resultados productivos en la mayoría de las regiones ganaderas del país.

Eficiencia integral

El presidente de la ABA destacó también la eficiencia del Braford en los sistemas de cría, recría y terminación. En ese sentido, mencionó los buenos niveles de preñez, destete y kilos logrados en distintos planteos productivos.

Indicó que los datos relevados en establecimientos de gran escala, con rodeos de entre 10.000 y 20.000 vientres, muestran resultados que también pueden replicarse en planteos de menor tamaño. Según explicó, una de las ventajas de la raza es su capacidad de conversión de materia seca en kilos de carne, en sistemas pastoriles y esquemas de engorde a corral.

En la etapa final del proceso productivo, Alberro también resaltó los avances en la evaluación de calidad de carcasa y el posicionamiento comercial de la carne Braford, con experiencias de exportación que muestran valores superiores al promedio.

En este sentido, señaló que los indicadores de calidad se ubican en niveles comparables con los de las principales razas británicas, lo que refuerza la competitividad del producto.

Demanda sostenida

Otro indicador del momento favorable que atraviesa la raza es el comportamiento de los precios en los remates. Alberro mencionó que en subastas televisadas, los lotes Braford definidos suelen ubicarse dentro del segmento de mayor valor. Atribuyó este comportamiento al interés de recriadores y engordadores que ven en la raza una herramienta productiva eficiente, más allá de atributos tradicionales como la adaptación o la mansedumbre.

“El productor busca números y eficiencia económica, y ahí es donde la raza muestra su fortaleza”, resumió.

En paralelo, señaló que uno de los desafíos actuales es incrementar la oferta de vientres, ya que existe una importante cantidad de hembras de buena calidad genética que terminan comercializándose como invernada.

Desde la asociación, indicó, se trabaja en generar herramientas para que esos animales puedan destinarse a reproducción y así potenciar el crecimiento de la raza.

Trabajo institucional

En cuanto a la agenda institucional, Alberro destacó la importancia de seguir generando información objetiva que permita mejorar la toma de decisiones productivas.

Entre las herramientas clave mencionó el Programa de Evaluación Genética Braford, orientado a consolidar la base de datos productivos y fortalecer los procesos de selección.

También resaltó la importancia del trabajo territorial y la conformación de espacios regionales. En ese marco, mencionó avances en la organización de una regional NOA impulsada por productores interesados en fortalecer la presencia de la raza en la zona.

Como parte de esta agenda, la entidad participará en una jornada ganadera prevista para el 22 de mayo en el establecimiento Los Sauces de AGSOF S.A. en Rosario de la Frontera, donde se presentarán datos productivos y experiencias vinculadas al desarrollo de mercados de carne.

La actividad institucional también contempla la Nacional Braford y la presencia en la Exposición Rural de Palermo, además de los numerosos remates auspiciados que se desarrollan a lo largo del año.

Según explicó Alberro, la agenda incluye más de 100 remates concentrados en unos pocos meses, lo que refleja el dinamismo comercial del sector y el crecimiento de la oferta genética.

Cambios en la ganadería

Consultado sobre los cambios que atraviesa la actividad ganadera, Alberro consideró que la incorporación de herramientas de trazabilidad será clave para el futuro del sector. En particular, mencionó la identificación electrónica individual como una herramienta necesaria para responder a las exigencias de los mercados internacionales.

En ese sentido, señaló que el acceso a mercados exigentes no depende únicamente de cuestiones sanitarias, sino también de la capacidad de demostrar trazabilidad y calidad de los sistemas productivos.

Asimismo, consideró que el desarrollo exportador tiene impacto positivo sobre toda la cadena, incluso sobre quienes producen exclusivamente para el mercado interno.

Sobre la discusión en torno a la vacunación contra la fiebre aftosa, planteó la necesidad de analizar los cambios con prudencia y contemplar las realidades de los distintos tipos de productores. En particular, expresó su preocupación por el impacto que eventuales modificaciones podrían tener sobre los productores de menor escala, especialmente en zonas alejadas.

Apoyo empresarial

Finalmente, Alberro destacó el acompañamiento de empresas del sector que participan como sponsors y aliados estratégicos en las actividades de la asociación.

También remarcó el crecimiento del calendario de remates como una señal positiva para la ganadería y para el desarrollo de la raza. “Que haya más remates y más oferta es una señal de que los criadores están trabajando y que la raza sigue consolidando su crecimiento”, concluyó.