La variedad de Syngenta combina dos eventos genéticos aprobados en el país, aunque su comercialización queda condicionada a una autorización de China.
La Secretaría de Agricultura de la Nación autorizó la comercialización para todo uso de una soja genéticamente modificada que combina tolerancia a herbicidas a base de glifosato, glufosinato de amonio, 2,4-D e inhibidores de la enzima HPPD. La medida quedó establecida mediante la Resolución 200/2026, publicada en el Boletín Oficial.
El evento acumulado, identificado como DAS-444Ø6-6 x MST-FGØ72-2, fue desarrollado por Syngenta Agro S.A. mediante el cruzamiento convencional de dos eventos genéticamente modificados que ya contaban con autorización comercial en el país.
La aprobación se concretó luego de completar las evaluaciones regulatorias correspondientes. La Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (Conabia) concluyó que la combinación no presenta riesgos nuevos o incrementados respecto de otras sojas y que su liberación al agroecosistema es tan segura como la de cualquier variedad comercial.
Por su parte, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) evaluó su aptitud para consumo humano y animal y determinó que es tan segura y no menos nutritiva que su contraparte convencional y otras variedades comerciales.
En cuanto al comercio exterior, la Dirección de Políticas de Mercados de la Secretaría de Agricultura no identificó riesgos potenciales para las exportaciones argentinas de poroto de soja y sus derivados provenientes de este evento.
Sin embargo, la resolución establece una condición para su comercialización: Syngenta deberá abstenerse de comercializar variedades de soja que incorporen la combinación DAS-444Ø6-6 x MST-FGØ72-2 hasta obtener el Certificado de Bioseguridad para Importación (Procesamiento) que habilite el ingreso de ese poroto de soja a China.
La normativa también dispone que la empresa deberá informar de inmediato cualquier nueva evidencia científico-técnica que pudiera afectar las conclusiones de las evaluaciones realizadas. La autorización podrá quedar sin efecto si la autoridad competente considera que nueva información invalida los fundamentos científicos que la sustentan.



