Aunque el virus ha sido conocido durante décadas, su aparición en granjas con estrictas medidas de bioseguridad pone en riesgo la productividad y economía del sector
En las últimas semanas, ha crecido la preocupación por la detección de la Enfermedad de Aujeszky en nuestro país. Este virus, que ha estado presente en Argentina durante décadas, tradicionalmente afectaba a pequeñas producciones. Sin embargo, este año ha dado un giro alarmante al presentarse en una granja con estrictas medidas de bioseguridad.
Según la Organización Mundial de la Salud Animal (OMSA), la enfermedad de Aujeszky o seudorabia porcina está causada por un alfaherpesvirus que infecta al sistema nervioso central y a otros órganos, como el tracto respiratorio de diversos mamíferos, excepto el hombre y los monos sin cola. Se asocia inicialmente a los suidos (cerdos y jabalíes), que son sus hospedadores naturales, en los que permanece latente después de la recuperación clínica (excepto en los lechones de menos de 2 semanas de edad, que mueren de encefalitis). Los ataques de ese virus generan una afección respiratoria, altamente contagiosa, deterioros físicos en los animales que dejan de comer, pierden peso, pueden tener abortos y hasta padecer una alta mortandad en las crías recién nacidas.
La enfermedad se controla mediante el aislamiento de las piaras infectadas, así como el uso de vacunas y/o la eliminación de los animales con la infección latente.
La pérdida es productiva y económica, ya que los animales no pueden reproducirse y deben destinarse exclusivamente a la faena. Los planes de saneamiento se basan en la eliminación de los casos positivos, la mejora de la bioseguridad y la vacunación.
Por otro lado, la carne es segura para el consumo, ya que el virus no se transmite a los humanos.
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Contacto: Méd. Vet. María de los Ángeles Gonzáles – gonzalez.mariaa@inta.gob.ar