Senasa y el SAG analizaron controles fronterizos, comercio agroalimentario y medidas sanitarias clave para facilitar el intercambio bilateral.
Autoridades sanitarias de Argentina y Chile mantuvieron un encuentro bilateral en el complejo de control integrado de Uspallata, Mendoza, con el objetivo de avanzar en temas clave vinculados al comercio agroalimentario, los controles fronterizos y la cooperación sanitaria entre ambos países.
Durante la reunión, el Senasa y el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Chile analizaron mecanismos para mejorar los controles en frontera, con foco en sanidad animal, protección vegetal e inocuidad alimentaria, así como en la agilización de la atención a pasajeros y la certificación de cargas comerciales.
Uno de los ejes centrales fue la prevención y el control de la mosca de los frutos, una plaga de alto impacto para ambas economías. En ese marco, se acordó reforzar las acciones de comunicación conjunta en los pasos fronterizos y continuar con la cooperación técnica, que incluye la provisión de insectos estériles producidos en Mendoza para el control preventivo de la plaga.
En materia de comercio exterior, los organismos avanzaron en la planificación de un nuevo procedimiento para facilitar el intercambio de productos agrícolas a través del Paso Jama y analizaron alternativas para simplificar la exportación de limones argentinos a Chile, incluyendo la evaluación de un enfoque de Systems Approach como opción al tratamiento cuarentenario con frío.
También se acordó trabajar en la agilización de los trámites para el ingreso y egreso de mascotas entre ambos países, mediante la simplificación del Certificado Veterinario Internacional, ante el creciente flujo turístico con animales de compañía.
Otro punto relevante fue el pedido formal de Argentina para que Chile vuelva a reconocer su estatus sanitario como país libre de influenza aviar, tras haber superado el brote registrado en 2023. En ese sentido, ambas partes coincidieron en avanzar durante este año en el reconocimiento mutuo de la zonificación sanitaria como herramienta para enfrentar eventuales brotes futuros.
Finalmente, en el área de inocuidad alimentaria, se analizó el uso de certificación electrónica para el comercio de productos de origen animal y la posibilidad de simplificar los procesos de habilitación de establecimientos. Como parte de esta agenda, el SAG prevé realizar en 2026 auditorías a frigoríficos y plantas lácteas argentinas.



