Un proyecto del CONICET busca conservar y mejorar la genética bovina y caprina de Mendoza mediante biotecnologías reproductivas.
Un equipo de investigadores del CONICET trabaja junto con la Dirección Provincial de Ganadería de Mendoza en un proyecto destinado a conservar y potenciar los recursos genéticos de la producción bovina y caprina mediante la aplicación de biotecnologías reproductivas.
La iniciativa contempla la evaluación de la calidad seminal de los animales desde el punto de vista morfológico y funcional, con el objetivo de determinar su potencial reproductivo y seleccionar material que pueda utilizarse tanto en programas de reproducción asistida como en estrategias de conservación genética.
Uno de los ejes será la criopreservación de semen, una técnica que permite conservar durante períodos prolongados el material reproductivo de animales considerados de interés productivo. El proyecto también prevé almacenar embriones, generando una reserva genética disponible para futuros programas de reproducción y mejoramiento.
“La criopreservación de semen permite conservar material reproductivo durante períodos prolongados y mantener disponible el potencial genético de animales de interés productivo”, explicó Marcela A. Michaut, investigadora del CONICET en el Laboratorio de Biología Reproductiva y Molecular del Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM, CONICET-UNCUYO) y responsable del proyecto.
Reproducción asistida
El convenio contempla además la aplicación de técnicas como inseminación artificial y transferencia de embriones, junto con la producción de embriones mediante reproducción in vivo. Estas herramientas permiten multiplicar el aporte reproductivo de animales seleccionados e incorporar o conservar características consideradas de interés para los sistemas productivos.
En una etapa posterior, los investigadores proyectan desarrollar protocolos para producir embriones in vitro, mediante fecundación in vitro o inyección intracitoplasmática de espermatozoides, procedimiento por el cual un espermatozoide es introducido directamente en un óvulo maduro en laboratorio.
Según Michaut, estas metodologías ampliarían las posibilidades de utilización del material reproductivo conservado y permitirían avanzar en nuevas estrategias de mejoramiento y preservación de poblaciones animales. Aunque las primeras acciones estarán concentradas en bovinos y caprinos, las capacidades desarrolladas podrían extenderse posteriormente a otras especies ganaderas.
Los trabajos estarán a cargo del Laboratorio de Biología Reproductiva y Molecular del IHEM, que cuenta con experiencia en manipulación de gametas de mamíferos y técnicas de reproducción asistida. El grupo también participó anteriormente en iniciativas vinculadas con criopreservación de semen e inseminación artificial en la producción caprina de Cuyo.
Una reserva genética
Otro de los objetivos centrales es conformar un banco de germoplasma, donde se almacenarán semen y embriones como parte de una estrategia de conservación de los recursos genéticos ganaderos de Mendoza.
Además de su utilización en programas de mejoramiento, esta reserva podría cobrar importancia ante situaciones que provoquen pérdidas importantes de animales, como sequías prolongadas, incendios u otros eventos que afecten los rodeos.
De acuerdo con la responsable del proyecto, disponer de material genético previamente conservado permitiría respaldar estrategias de recuperación de las poblaciones afectadas y reducir el riesgo de que la pérdida de animales provoque también la desaparición irreversible de determinados recursos genéticos.
El convenio incluye además capacitación y transferencia de conocimientos hacia productores, profesionales y técnicos vinculados con la ganadería, así como el seguimiento de las tecnologías aplicadas y la evaluación de sus resultados.






