Inicio Agricultura NK amplía su propuesta de soja con una nueva variedad para el...

NK amplía su propuesta de soja con una nueva variedad para el norte argentino

La compañía suma una soja del grupo 6 corto, con tecnologías para el manejo de malezas e insectos y posicionamiento desde el norte de Córdoba y Santa Fe hasta el NEA y NOA.

NK Semillas amplía su propuesta para la campaña de soja 2026/27 con la incorporación de nuevas variedades que combinan potencial de rendimiento, estabilidad y tecnologías orientadas al manejo de malezas e insectos. Dentro de la propuesta, la 62×26 CE STS NK aparece como la principal novedad para los sistemas productivos del norte argentino.

La compañía presenta sus nuevos materiales en una campaña que encuentra a la soja con buenas perspectivas desde el punto de vista hídrico y con pronósticos asociados a un escenario Niño. A esto se suma una inversión inicial comparativamente menor frente a otras alternativas agrícolas, un aspecto que vuelve a tener peso en un contexto de márgenes ajustados y obliga a afinar la elección de genética, ambiente y estrategia de manejo.

Para la región pampeana, una de las incorporaciones es 37×26 E STS NK, del Grupo de Madurez 3 largo, que combina las tecnologías Enlist y STS. La variedad está orientada a ambientes de productividad media y alta y a lotes donde el manejo de malezas difíciles constituye una de las principales condicionantes. Según la compañía, alcanza su mejor posicionamiento en fechas de siembra de primera y presenta buen perfil sanitario, con comportamiento destacado frente a Phytophthora y vuelco.

NK mantiene además dentro de su propuesta a 47×24 E STS NK, un material de los grupos de madurez intermedios que combina Enlist con STS y que se caracteriza por su estabilidad, potencial de rendimiento y adaptación a planteos de soja tanto de primera como de segunda.

Una apuesta por el norte

Para el norte productivo, la novedad pasa por 62×26 CE STS NK, una variedad del Grupo de Madurez 6 corto que reúne las tecnologías Conkesta, Enlist y STS y que fue desarrollada con el objetivo de combinar estabilidad productiva con herramientas para enfrentar dos problemas particularmente importantes en la región: las malezas difíciles y los insectos.

“Es una variedad especialmente recomendada para planteos que buscan estabilidad y tiene buen comportamiento dentro del segmento de Grupo de Madurez 6 corto, junto con un paquete tecnológico amplio para el manejo de malezas e insectos. Uno de sus atributos destacados es su excelente comportamiento frente a oruga bolillera”, señaló Emiliano Buffa, representante técnico-comercial de NK.

La variedad presenta ramificación intermedia y encuentra uno de sus principales diferenciales en la combinación de tecnologías. Enlist amplía las alternativas para el control de malezas, mientras que Conkesta aporta protección frente a determinadas plagas de lepidópteros. A estas características se suma STS, configurando un paquete que apunta a brindar mayor flexibilidad al productor al momento de definir el manejo del lote.

Para las condiciones productivas del norte, donde la presión de malezas e insectos puede condicionar fuertemente el resultado del cultivo, disponer de estas herramientas incorporadas en un mismo material adquiere particular importancia.

“La 62×26 CE STS NK tiene ramificación intermedia y un paquete tecnológico muy completo. Uno de sus principales diferenciales para esta campaña es la combinación Enlist/Conkesta + STS, que permite trabajar con mayor flexibilidad sobre malezas difíciles y lepidópteros”, afirmó Buffa.

El posicionamiento geográfico de la variedad comprende una extensa franja productiva que comienza en el norte de Córdoba y Santa Fe y se proyecta hacia el NEA y NOA, regiones donde los grupos de madurez largos adquieren protagonismo y donde las condiciones ambientales, sanitarias y de presión de plagas obligan a ajustar especialmente la elección del material.

“Es particularmente interesante para planteos desde Norte de Córdoba y Santa Fe hasta el NEA y NOA, donde la elección de variedades y la disponibilidad de herramientas para el manejo sanitario y de malezas resultan determinantes”, agregó el técnico.

Dentro de este esquema, la compañía busca que la genética no sea considerada de manera aislada, sino como parte de una estrategia en la que también intervienen el ambiente, la fecha de siembra y las herramientas disponibles para resolver las principales limitantes del cultivo.

Con la incorporación de estos materiales, NK amplía las alternativas para la campaña 2026/27 y busca cubrir diferentes ambientes y planteos productivos, con una oferta que se extiende desde la región pampeana hasta el norte argentino.