El 70% de la superficie implantada presenta una condición de cultivo entre buena y excelente mientras el 90% del área sembrada se desarrolla bajo condiciones hídricas entre adecuadas y óptimas.
La siembra de cebada llega al 95% del área proyectada a nivel nacional con una demora interanual impulsada por la falta de piso en los núcleos cebaderos del sur, que impide el avance de las labores sobre la superficie restante.
“El 70% de la superficie implantada presenta una condición de cultivo entre buena y excelente mientras, en paralelo, el 90% del área sembrada se desarrolla bajo condiciones hídricas entre adecuadas y óptimas” describieron analistas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y concluyeron que “más del 50% del área implantada transita la expansión foliar y casi el 20% ya inició el macollaje con fertilizaciones nitrogenadas que cobran protagonismo, favorecidas por la adecuada disponibilidad hídrica”.



