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Respuestas positivas a un bioestimulante frente al achaparramiento

Clasificación de espigas de maíz tratadas con Stick Zinc según la escala de severidad utilizada para evaluar el impacto del complejo de achaparramiento del maíz (CSS), agrupadas en las categorías normal, leve, moderado y severo, en función del grado de afectación y deterioro de la espiga.
Ensayos de la EEAOC mostraron registraron menor incidencia y severidad del complejo de achaparramiento en lotes tratados con el bioestimulante de Biofilm.

En un contexto en el que el complejo de achaparramiento se consolidó como una de las principales amenazas sanitarias para el cultivo de maíz en Argentina, una tecnología desarrollada por Biofilm volvió a mostrar resultados positivos en el norte del país.

Por segundo año consecutivo, ensayos realizados por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) evidenciaron que el uso de Stick Zinc se asoció con una menor incidencia y severidad de Corn Stunt Spiroplasma (CSS), además de mejoras en el rendimiento de los cultivos evaluados en Salta, Tucumán y Santiago del Estero.

Los trabajos estuvieron a cargo de Augusto Camuz y Alejandro Vera, responsables de la sección Zoología Agrícola de la EEAOC. Según indicaron, las plantas tratadas con Stick Zinc presentaron una reducción en los niveles de incidencia y severidad de la enfermedad respecto del testigo, posicionando al producto como una herramienta complementaria dentro de una estrategia integral de manejo en zonas endémicas.

Mejor rendimiento

De acuerdo con el informe, los lotes tratados registraron un aumento promedio del 16% en el rendimiento, equivalente a 1.575 kg/ha adicionales respecto de los testigos.

Además, se observó un incremento del 20% en la proporción de plantas normales, acompañado por una reducción en la incidencia de síntomas leves, moderados y severos.

Los mayores incrementos de rendimiento se registraron en la localidad de Isca Yacu, en la Estancia Santa Inés, con aumentos del 22% y 15%. En El Galpón, en la Estancia El Guanaco, la mejora alcanzó el 12%, mientras que en Los Pempas, Benjamín Aráoz, se observó un incremento del 5%.

Según los técnicos, estos resultados muestran una respuesta positiva y consistente en los lotes tratados.

Comparación del desarrollo de plantas de maíz. A la izquierda, plantas sin tratamiento; a la derecha, plantas tratadas con Stick Zinc. Las plantas tratadas presentaron mayor crecimiento vegetativo, mejor desarrollo radicular y mayor vigor general en comparación con el testigo sin tratar.

Implantación y vigor

“La correcta implantación constituye uno de los factores más determinantes para alcanzar el potencial de rendimiento del cultivo de maíz, ya que define el establecimiento inicial, la uniformidad del stand de plantas y la capacidad del cultivo para tolerar condiciones ambientales adversas durante las primeras etapas de desarrollo”, remarcó Alejandro Vera.

En ese marco, el especialista señaló que Stick Zinc, formulado a base de fitohormonas promotoras del crecimiento y zinc, “demostró ser una herramienta eficaz para favorecer una emergencia vigorosa, estimular el desarrollo radicular y mejorar la implantación del cultivo, contribuyendo a una mayor estabilidad productiva”.

Escenarios contrastantes

En los últimos años, el complejo de achaparramiento del maíz, asociado principalmente a Corn Stunt Spiroplasma y transmitido por la chicharrita Dalbulus maidis, se transformó en una de las principales limitantes sanitarias del cultivo en Argentina.

Los ensayos permitieron observar que el uso de Stick Zinc se vinculó con una reducción del impacto de la enfermedad, evidenciada por una menor incidencia y severidad de síntomas foliares, así como por una disminución de las alteraciones observadas en las espigas.

Los resultados fueron consistentes en dos campañas con condiciones ambientales contrastantes. La campaña 2024/25 estuvo marcada por estreses abióticos de origen térmico e hídrico, mientras que la 2025/26 presentó excesos hídricos y baja radiación.

En ambos escenarios, los tratamientos con Stick Zinc mostraron una mejor expresión sanitaria del cultivo, lo que se tradujo en una mayor conservación del potencial de rendimiento y en respuestas productivas positivas.

Evaluaciones

Durante las evaluaciones realizadas en los estadios R3 y R5 se cuantificó la sintomatología asociada al complejo de achaparramiento mediante escalas de severidad para síntomas foliares y daños en espiga.

En cada lote se efectuaron cuatro repeticiones de 25 plantas consecutivas, distribuidas en puntos equidistantes. Las plantas fueron clasificadas según categorías de severidad previamente definidas: sin síntomas, daño leve, moderado y severo.

La metodología fue aplicada de manera uniforme en todos los sitios evaluados. Los resultados evidenciaron una menor incidencia y severidad de síntomas tanto en plantas como en espigas, con una mayor proporción de plantas sanas y un incremento del rendimiento estimado.

Comparación del calibre de tallo en plantas de maíz. A la izquierda, plantas sin tratamiento; a la derecha, plantas tratadas con Stick Zinc. Se observa un mayor diámetro de tallo y desarrollo radicular en las plantas tratadas, evidenciando un mejor crecimiento vegetativo durante las etapas iniciales del cultivo.

Fortalecer el cultivo

“Esta tecnología promueve un crecimiento más vigoroso del cultivo, que le genera a la planta un desarrollo radicular más robusto y eficiente, una mayor captación de nutrientes y un mayor diámetro de caña, fortaleciendo el sistema vascular de la planta”, destacó Pablo Cavallo, responsable técnico de Biofilm.

Según explicó, las mejoras en la raíz se traducen en plantas más sanas y con menor nivel de afección. “A su vez, estas mejoras impactan directamente en la calidad de la espiga, en el peso del grano y en el resultado final del cultivo”, agregó.

Stick Zinc es una tecnología diseñada por Biofilm para su aplicación en semillas híbridas. Se trata de un bioestimulante sólido para tratamiento de semillas, formulado con una concentración de zinc del 40% y un complejo de fitohormonas que actúan en sinergia desde las primeras etapas del cultivo.

La compañía indicó que su base de talco con grafito laminado mejora la plantabilidad, favorece siembras más uniformes y contribuye a lubricar los equipos de siembra.

De esta manera, Stick Zinc acompaña al cultivo frente a distintas situaciones de estrés y contribuye a sostener su potencial productivo. Su aporte no se plantea como una acción directa sobre la enfermedad, sino como una herramienta orientada a favorecer una mayor tolerancia y resiliencia fisiológica de la planta, ayudando a reducir el impacto del complejo de achaparramiento del maíz.