Inicio Política Retenciones, crédito e infraestructura: la agenda que plantea Pino🔊

Retenciones, crédito e infraestructura: la agenda que plantea Pino🔊

Durante su visita a Salta por el Concurso Nacional de Caballos Peruanos, Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina, analizó el presente del agro y reclamó mejores condiciones para producir.

En el marco de su visita a Salta, para asistir al 44° Concurso Nacional de Caballos Peruanos de Paso, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, analizó el presente del agro, la situación productiva, las retenciones, el escenario ganadero y las perspectivas para el sector.

¿Cómo estás viendo el transcurso de la campaña? Venimos de una campaña de invierno muy interesante desde el punto de vista productivo, aunque quizá un poco más floja en términos de ingresos, y estamos transitando una buena campaña de verano. ¿Cómo posiciona esta situación al sector agropecuario?

La campaña fina que terminó fue un buen golpe en términos productivos. Haber alcanzado esos niveles, con costos que en su momento eran favorables cuando se hizo la inversión, fue positivo. Después se desata todo este conflicto a nivel mundial, puntualmente en Irán, y eso hace que los costos empiecen a cambiar.

Tampoco es cierto, como algunos dicen livianamente, que el flete aumentó un 30 o 40%; las incidencias no son esas, pero sí impactan. Y el fertilizante también tiene un peso muy importante. Todo esto nos obliga a recomponer números y hoy estamos a pocos días de iniciar una nueva siembra de fina, con márgenes más ajustados.

Días atrás estuve en Santiago del Estero y hay intención de siembra en toda esa zona productiva. En algunos casos, esos cultivos de cobertura, que ayudan a cuidar el suelo, hay que rotarlos y mantenerlos, quizás no tanto por el negocio inmediato sino por la proyección productiva.

En cuanto a la gruesa, vi datos de la provincia de Salta, -particularmente de Las Lajitas, con rindes más que interesantes-. Eso incentiva, pero también obliga a trabajar mucho. Desde la Rural insistimos en que, más allá de los derechos de exportación, un tema sobre el que no hay que dejar de insistir, también hay que mostrar con números cómo influyen los costos, no solo los productivos sino los que afectan a todos los argentinos.

Por eso, dentro de lo posible, “celebramos” que a la histórica demanda por los derechos de exportación hoy se sumen otros temas a la agenda: infraestructura y crédito. Todavía los números no son amigables para tomar financiamiento a tasas que permitan crecer sin poner en riesgo la sustentabilidad económica.

Hay que insistir en ese camino, pero para eso necesitamos infraestructura para mover la producción, reducir costos logísticos y contar con crédito a tasas realmente productivas.

Más o menos sigue el mismo status quo, en relación con la promesa del Gobierno de bajar las retenciones gradualmente, aunque todavía no llegaron a cero. Hay sectores que piden un cronograma y cierta impaciencia por saber cuándo se alcanzará ese objetivo. ¿Cómo lo ven desde la Rural? ¿Hace falta un cronograma o hay que atarse a las circunstancias que plantea el gobierno, como el déficit fiscal?

La potestad de quitar las retenciones la tiene el Gobierno nacional, el Estado, el presidente y su equipo. Cómo lo haga, se verá. Nosotros planteamos que deberían ir a cero, porque ese cambio tendría un impacto inmediato en la producción.

Lo que hacemos es intercambiar números con el Gobierno y mostrar que, si se lleva a cero, eso se traduce en mayor producción que, en un plazo no muy lejano, termina impactando en otros ingresos fiscales. Si hay un impuesto virtuoso -si es que existe- es el impuesto a las ganancias, porque es el más justo dentro del sistema.

Respecto al cronograma, es una decisión del Gobierno. A la luz de lo que viene ocurriendo, no se ha planteado uno. El presidente, cuando considera que hay condiciones, avanza y lo anuncia. No sé si necesariamente un cronograma es lo mejor; es algo que también hay que analizar.

Esto que mencionás sobre el impacto productivo lo presentó hace pocos días la Bolsa de Comercio de Rosario, con una modelización que muestra un pequeño bache fiscal inicial, pero luego un crecimiento sostenido. ¿El Gobierno lo tiene presente? ¿Lo conversan en el diálogo que mantienen?

Sí, lo tienen presente. Permanentemente estamos mostrando distintos escenarios, porque la Argentina es muy diversa y las realidades productivas también lo son. Por eso aprovechamos estas recorridas por zonas como Salta, Santiago del Estero o Jujuy, donde las condiciones son muy distintas a las de la Pampa Húmeda o la Mesopotamia.

El Gobierno lo sabe, es consciente, y nosotros seguimos aportando información. Ademas tenemos diálogos fluido con el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo y le acercamos datos de manera constante.

Por otro lado, estoy convencido de que el presidente, cuando tenga la posibilidad, va a avanzar hacia ese esquema de retenciones cero que planteamos.

¿Cómo están viendo este muy buen momento ganadero? Algunos dicen que llegó para quedarse, al menos por un tiempo. ¿Cómo lo ven desde la Rural, considerando que históricamente ustedes son un sector muy vinculado a la ganadería?

La verdad es que esta recomposición de precios que ocurrió el año pasado, junto con el acompañamiento de los valores de la carne, incentiva mucho. Hoy no vas a encontrar un criador o un invernador que no quiera tener un ternero más o engordar un novillo un poco más. Eso motiva mucho.

Y ahí volvemos a la cuestión crediticia. Podemos crecer en ganadería no solo en cantidad de cabezas, sino también en índices, que es algo clave. ¿Cómo hacerlo? Si lo hacemos únicamente con capital propio y el esfuerzo individual, se va a lograr, pero llevará más tiempo.

Por eso le planteamos al sistema financiero y a los bancos que miren al sector ganadero, que hoy tiene un impulso muy fuerte, y que hay una clara demanda de los productores por crecer más rápido a través del crédito.

Esta ecuación, con un sector porcino y aviar muy fuertes, ¿va a cerrar bien para los argentinos, que somos grandes consumidores de proteína animal? ¿Desde la Rural también impulsan ese crecimiento?

Sí, siempre lo planteamos. A veces se dice, con cierta crítica, que los argentinos consumimos 48 kilos de carne, y está bien. Pero también hay que mirar que tenemos un rodeo de 50 millones de cabezas desde la década del 70, cuando éramos 25 millones de habitantes, y hoy somos 47 millones.

Hay que seguir insistiendo y mostrando la capacidad que tiene Argentina para estar entre los tres países del mundo con mayor consumo de proteína animal. Si bien bajó el consumo de carne vacuna, crecieron el cerdo, el pollo y el huevo. Eso hay que incentivarlo, porque lo importante es que el país siga consolidándose en el consumo de proteína en general.

¿Pudiste conversar con productores salteños? ¿Qué sensación te llevás?

Sí, estuve conversando mucho con productores de Salta y Jujuy, y veo un clima positivo. También veo un potencial enorme en estas provincias, especialmente con una actividad que, si bien no es nueva, está tomando impulso: la minería.

Nos parece importante generar un vínculo entre el sector minero y el agropecuario, buscando puntos de trabajo en común. ¿Por qué? Por la cuestión de la infraestructura. La minería necesita infraestructura para desarrollar su actividad -por ejemplo, para bajar el mineral desde zonas de altura- y esa misma infraestructura también puede beneficiar a los productores.

Entonces, vemos con buenos ojos ese vínculo. De hecho, fuimos invitados a un encuentro importante de minería en San Juan, al que vamos a asistir para seguir fortaleciendo esta relación.

Argentina tiene muchas condiciones para empezar a despegar en serio. Hay un mundo demandante de lo que producimos, y eso se mantiene firme. Por eso, los productores ganaderos, que trabajamos con ciclos biológicos que no podemos modificar, tenemos la necesidad y la intención de seguir avanzando.

Además, el presidente de la SRS, Alfredo Figueroa, me comentaba sobre el proceso de revisión de la Ley de Bosques y el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN). Es un tema que se va a tratar a nivel nacional, pero que también requerirá un análisis particular en cada provincia.

En el caso de Salta, se habla de la posibilidad de incorporar a la producción más de dos millones de hectáreas. Y los gobiernos tienen que entender que quienes más van a cuidar el suelo y la tierra somos los propios productores. El potencial es enorme, pero hay que trabajar para desarrollarlo.

Dos consideraciones: una sobre la Mesa de Enlace, cómo están trabajando con tus colegas, y otra sobre cómo está institucionalmente la Rural.

Con la Mesa de Enlace estamos muy bien, con contactos permanentes. De hecho, tenemos un encuentro con las autoridades del Ipcva, con los otros presidentes (CRA, Coninagro y FAA). Es una relación en la que, respetando las condiciones institucionales e independientes de cada entidad, podemos trabajar juntos con tranquilidad.

A nivel de la Rural, no me gusta hablar de la gestión propia, pero se ve y se siente. Ademas, en estos últimos años se hicieron muchas cosas hacia adentro de la institución. No es menor la mudanza de la casa de la calle Florida a la nueva sede social, que fue muy valorada tanto por los socios como por quienes trabajan en la entidad.

Y no nos quedamos solo con eso: en pocos días vamos a reinaugurar la casa de Florida con una propuesta gastronómica de alto nivel, funcionando como una especie de restaurante-museo. También avanzamos con el voto electrónico y logramos reconfigurar la situación económica y financiera de la institución.

El gremialismo sin inversión es imposible, y en ese sentido la Rural está sólida. Además, buscamos potenciar el federalismo y estar presentes donde suceden las cosas. No tenemos inconveniente en recorrer el país semana a semana, yendo a los lugares donde nos convocan los productores, escuchando de primera mano sus realidades y poniéndonos a disposición para mejorar entre todos.

Han mencionado varios puntos del NOA, pero también estuviste mucho en la Patagonia y en el centro del país. Algunas voces dicen que eso es turismo. ¿Eso suma gente, suma socios?

No puedo decir con certeza si eso suma socios o no, pero la percepción es que sí es muy valorado. Es acción, es estar presentes. Siempre decimos que hay que estar donde suceden las cosas.

Si se lo quiere llamar turismo, está bien, en parte lo es: venir a Salta dos días puede tener algo de eso. Pero no es el turismo de sentarse a mirar un paisaje, sino el de estar trabajando, recorriendo, conversando con productores.

En Salta, por ejemplo, participamos de un encuentro muy importante, con más de 500 caballos, una cena con cerca de 500 personas y un remate que, según nos decían, fue algo inédito y con muy buenos resultados. Eso refleja ánimo y ganas de seguir avanzando.

Ya se están preparando para Palermo 2026. ¿Habrá sorpresas o será el mismo Palermo de siempre? ¿Cómo lo están pensando?

Palermo se empieza a trabajar incluso antes de que termine la edición anterior. Por lo que me comentan desde el área comercial, viene muy bien y va a ser una exposición muy importante. Habrá una fuerte presencia de expositores comerciales y de provincias, muchas de las cuales ya confirmaron su participación. En lo ganadero, tanto equinos como ovinos y bovinos, venimos recorriendo exposiciones nacionales de distintas razas.

Ahora se viene Angus, que ya tiene más de mil inscriptos, y también las razas Brangus y Braford -las “Bra”, como se las conoce-, con una convocatoria muy fuerte. Todo indica que el próximo Palermo va a ser más que interesante.

¿Hay Pino para más tiempo?

Las condiciones están dadas desde el punto de vista institucional y dentro de lo que la entidad permite. Pero el único que todavía está evaluando qué hacer y cómo manejarlo soy yo.

No soy una persona rica, vivo de mi trabajo y lo que tengo lo construí con esfuerzo propio. Hoy puedo dedicarme a esto porque tengo una familia que me acompaña, y en lo laboral y productivo cuento con socios que sostienen la actividad. Habrá que ver si todo eso termina de cerrar, por eso creo que se puede pensar un tiempo más.